La relación entre ambas organizaciones se fortaleció durante el conflicto social, cuando la Federación «Túpac Katari» y la COB suscribieron un pacto de unidad para coordinar movilizaciones y asumir una agenda común de reclamaciones.
La Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz «Túpac Katari» analizará en un ampliado departamental la posibilidad de dejar de formar parte de la Central Obrera Boliviana (COB), luego de las diferencias que surgieron entre ambas organizaciones tras el conflicto de los bloqueos y las movilizaciones que marcaron la crisis política de las últimas semanas.
La postura fue expresada este lunes por el ejecutivo en ejercicio de la organización campesina, Rolando Choque, quien sostuvo que la permanencia dentro del principal ente sindical del país será debatida de manera orgánica por las bases, al considerar que la COB responde principalmente a los intereses del sector obrero.
«Por lo cual se va a hacer un análisis de manera orgánica si sigue vamos a estar afiliados a la Central Obrera Boliviana o no, eso va a tomar decisiones de manera orgánica en un ampliado departamental», afirmó el dirigente.
La relación entre ambas organizaciones se fortaleció durante el conflicto social, cuando la Federación «Túpac Katari» y la COB suscribieron un pacto de unidad para coordinar movilizaciones y asumir una agenda común de reclamaciones. En ese contexto, ambas organizaciones impulsaron protestas y exigieron la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en medio de una escalada de bloqueos y manifestaciones que se extendieron durante varias semanas.
No obstante, una vez concluido el conflicto comenzó a evidenciarse diferencias internas respecto a la conducción del movimiento ya las decisiones asumidas por la dirigencia de la Central Obrera. Uno de los principales cuestionamientos surgió después de que la COB alcanzó un acuerdo con el Gobierno, situación que generó críticas desde sectores campesinos, que acusaron a la organización sindical de haber abandonado las demandas planteadas durante las protestas.
Incluso, cuando el conflicto llegaba a su etapa final, el entonces ejecutivo de la Federación «Túpac Katari», Vicente Salazar, puso en duda la representatividad de la COB y cuestionó su papel como articuladora de los distintos sectores sociales. Posteriormente, dirigentes campesinos denunciaron una presunta «traición» de la Central Obrera por haber optado por el diálogo con el Ejecutivo.
Actualmente, la dirigencia de la organización campesina atraviesa una situación compleja. El ejecutivo titular, Vicente Salazar, permanece con detención preventiva dentro de las investigaciones relacionadas con los hechos registrados durante los bloqueos, mientras que el ejecutivo David Mamani es buscado por la Policía. En tanto, el máximo dirigente de la COB, Mario Argollo, también figura entre las personas investigadas por el Ministerio Público, aunque hasta el momento no se informó sobre la emisión de una orden de aprehensión en su contra.