CLÁSICO. Argentina se enfrentó cinco veces a Inglaterra en mundiales, pero el partido del miércoles será por primera vez en semifinales. Inglaterra ganó 3 veces, Argentina 1 y fue con Diego Maradona en 1986 y hubo 1 empate. El último duelo fue en el Mundial de Corea y Japón 2002.
Luego de 24 años Argentina volverá a enfrentar a Inglaterra en un Mundial, será este miércoles desde las 15:00, por la segunda semifinal. Ambas Selecciones se enfrentaron cinco veces en un Mundial, con un saldo de 3 victorias para Inglaterra, 1 para Argentina y 1 empate.
Esa única vez que la Albiceleste pudo derrotar a Inglaterra fue en los cuartos de final del Mundial de 1986 jugados en México, con goles históricos goles de Diego Maradona, el primero conocido como la “mano de Dios” y el segundo el “gol del siglo” porque barrio con medio equipo inglés desde la mitad de la cancha.
La de 1986 fue la única victoria argentina en el tiempo reglamentario, toda vez que en el Mundial de Francia 1998, Argentina ganó 4 a 3, pero fue en la tanda de penales. En los 90 minutos empataron 2 a 2.
El primer enfrentamiento fue en el Mundial de 1962 realizado en Chile, con victoria para los ingleses por 3 a 1. Cuatro años más tarde se dio el segundo choque, con triunfo inglés por 1 a 0, ese Mundial Inglaterra jugó de local.
La última vez que se enfrentaron fue en el Mundial de Corea y Japón 2002, con triunfo para los ingleses por 1 a 0 con gol de penal de David Beckam, esto tras falta cometida por Mauricio Pochettino sobre Michael Owen.
De ese último partido, hay dos sobrevivientes que estarán nuevamente en la cancha este miércoles: el exzaguero central Walter Samuel y el exmediocampista Pablo Aimar. Ambos hoy forman parte del cuerpo técnico que comanda Lionel Scaloni.
A diferencia del equipo del 2002, Argentina hoy tiene un jugador muy desequilibrante como es Lionel Messi, secundario por Alexis MacAllister, Julián Álvarez y el todo terreno Enzo Fernández.
Inglaterra por su parte tiene un equipo relativamente equilibrado, con dos delanteros letales como su hijo Jude Bellingham y Harry Kane. Ambos tienen seis goles convertidos. Kane es un cabeceador por excelencia, mientras que Bellingham es capaz de abrirse campo en espacio reducido.