Lo que el mes pasado era una especulación entre los operadores del mercado local de cambios y que fue ganando cuerpo luego de ciertos dichos de uno de los directores del Banco Central (BCRA) finalmente se confirmó con la publicación del dato oficial que el ente monetario prácticamente había cerrado su posición vendida en el mercado de futuros de dólar.
Así lo refleja la Planilla de Reservas Internacionales y de Liquidez en Moneda Extranjera del BCRA que al 31 de mayo pasado arroja una exigua posición vendida de apenas 193 millones de dólares. Según la información oficial, el BCRA tenía a comienzos del mes pasado una posición corta de 203 millones de dólares y una posición larga de 11 millones de dólares, lo que da por resultado una posición vendida de 193 millones de dólares. Con lo cual el BCRA recuperaba plena capacidad para poder intervenir en el mercado de futuros.
Vale señalar que esta información se encuadra dentro de las llamadas Normas Especiales para la Divulgación de Datos (NEDD) del Fondo Monetario Internacional (FMI), que si bien contempla estándares de cobertura y periodicidad también conllevan cierto retraso. De ahí la ansiedad de analistas e inversores a la hora de esperar la publicación de este tipo de información.
Cabe recordar que semanas atrás un alto funcionario de BCRA, durante una disertación, había deslizado un dato que pareció soslayado por gran parte del mercado, a pesar de ser monitoreado por los analistas. En una de las filminas que mostró sobre la política cambiaria destacaba varios aspectos, entre ellos: que la compra de reservas se acelera y que excedía el piso del programa del 2026; que se ampliaba el “poder de fuego” de BCRA más allá de la compra de reservas; la libertad para girar dividendos y gran avance en normalización de deuda comercial privada; y que la compra de dólares para ahorro ya no deprime las reservas, sino que alimenta la intermediación financiera.
El funcionario en cuestión señaló que el BCRA había reseteado su capacidad de fuego para enfrentar coyunturas adversas más allá de la acumulación de reservas, y en este sentido, se están reforzando tres herramientas de manejo cambiario:
Debido al vencimiento de contratos de futuros de mayo, el BCRA prácticamente terminó de cerrar su posición abierta que llegó a un pico de alrededor de u$s8.000 millones previo a las elecciones. El BCRA considera el manejo del libro de futuros es una herramienta indispensable en el manejo del equilibrio cambiario. Los swaps de monedas bilaterales activados estarán nuevamente disponibles por su totalidad a mediados de este año cuando en diciembre 2023 había unos u$s8.000 millones indisponibles por pagos pendientes y falta de garantías. El BCRA avanzaba en el proceso de refinanciación de repos con bancos internacionales por u$s6.000 millones -Economía ya brindó detalles del programa financiero 2026 y 2027-. De modo que el BCRA no sólo acumula reservas directamente a través de compras en el mercado “spot” sino que resetea su “capacidad de fuego” con otros tres instrumentos de liquidez cambiaría por u$s22.000 millones, según los datos del ente monetario.
Si bien la filmina pareció pasar sin pena ni gloria, algunos posaron la atención en un dato que se mezclaba en toda la andanada de información que exponía el funcionario: la posición vendida en futuros de dólar del BCRA.
El mercado venía sospechando que el BCRA estaba haciendo algo con su posición vendida, sobre todo, por los volúmenes operados en el mercado de futuros. Además, como el último dato oficial disponible era la posición vendida (“short”) en futuros a fin de abril de 2.176 millones de dólares que había sido recortada en 434 millones con relación al cierre de marzo, los operadores intuían que en mayo la había vuelto a recortar. Las estimaciones apuntaban a una disminución del “short” del BCRA en los futuros de dólar a niveles de 1.000 millones de dólares. Vale señalar que la posición vendida al cierre de abril pasado era muy similar a la de junio del 2025 (u$s1.900 millones) en la previa de la dolarización de carteras en medio de las elecciones de medio término. En esos meses el BCRA había vendido futuros de dólar en forma agresiva para calmar las presiones cambiarias, de modo que la mayoría de esos contratos vencían en mayo pasado. Según estimaciones del mercado, la mitad de los contratos vigentes vencían en mayo, más de u$s1.600 millones. El mercado vio que la cantidad de contratos vigentes (Interés Abierto) empezó a reducirse significativamente a lo largo del mayo pasado y como el principal oferente de estos contratos de cobertura cambiaria es el BCRA era solo atar cabos. De modo que la no renovación de estos contratos implicó que el IA cayera más de 1.300 millones de dólares, lo cual tendría correlación directa con la posición vendida del BCRA.
Los números de mayo pasado muestran el cambio en los contratos abiertos: a fines de abril el IA superaba los 4.300 millones de dólares y al cierre de mayo se ubicó en menos de 2.800 millones, o sea, un recorte de más de 1.500 millones, que el mercado adjudicaba al BCRA. Algunos analistas creen que no todo corresponde al BCRA ya que durante mayo hubo algunas operaciones de “rollover” pero ante la información oficial ahora conocida, puede decirse que fue toda del BCRA.
Para el mercado es un dato importante porque por un lado refleja que confirma al fin de cuentas que la reducción de la posición vendida fue más intensa de lo estimado, pero además el BCRA recuperó capacidad de intervención ganando, a la vez, credibilidad y fortaleza, ya que cuantos más contratos ha vendido el BCRA, mayores son las pérdidas potenciales que puede enfrentar ante una corrección cambiaria. Esto es relevante porque fortalece la hoja de balance del BCRA. Por lo tanto, el BCRA recuperó nuevamente capacidad plena, estimada entre 9.000 y 11.000 millones de dólares, para operar en futuros de dólar.
Hay que tener presente que en la medida que el BCRA queda con menos poder de intervención en futuros, ante situaciones de volatilidad cambiaria, los inversores buscan otras coberturas como directamente dolarizarse en el mercado “spot”. Todo esto vale con miras a lo que se proyecta para el 2027 cuando comience la puja electoral y emerja el tradicional apetito por la cobertura cambiaria.
Por lo tanto, con un mercado cambiario más o menos estable el BCRA estuvo aprovechando, además de comprar reservas, para ir recuperando, gradual pero sostenidamente, poder de fuego en el mercado de futuros.
En 2026, el BCRA arrancó con una posición vendida de 4.050 millones de dólares, luego de alcanzar los 6.287 millones de dólares en octubre del año pasado en medio de la pelea electoral de medio mandato. Luego en enero de este año la posición vendida del BCRA cerró en 3.353 millones de dólares y en febrer