15.8 C
Buenos Aires
Tuesday, July 7, 2026
More

    La diseñadora venezolana que confecciona bolsas mortuorias tras los terremotos en Venezuela

    Estefanía Sánchez, diseñadora venezolana formada en París, jamás imaginó que terminaría confeccionando bolsas mortuorias. Mucho menos que sus diseños servirían para mitigar la crisis humanitaria del doble terremoto que sacudió a Venezuela el 24 de junio.

    El desastre, que deja más de 3.500 muertes según cifras oficiales, desbordó las capacidades logísticas en el estado La Guaira. Ante la escasez de insumos básicos para la entrega de los cuerpos, Sánchez y su equipo de costureras detuvieron la confección de ropa comercial para volcarse a una labor humanitaria que ya contabiliza la entrega de más de 3.200 fundas fúnebres, reseñó Efe.

    Un giro trágico en el taller de costura.La iniciativa comenzó el 27 de junio, tres días después de los sismos, tras la llamada de una cliente que alertó sobre la crisis sanitaria en la zona costera. “Me están escribiendo de La Guaira; hay muchas personas que no pueden retirar a sus seres queridos porque no hay estas bolsas que se necesitan”, recordó Sánchez que le dijo la clienta.

    La diseñadora movilizó de inmediato a su equipo para idear un patrón funcional. El proceso de control de calidad incluyó pruebas de resistencia física en las que ella misma se introdujo en los prototipos, además del complejo reto de diseño dimensiones adaptadas para niños.

    “Cuando pasan estas tragedias nunca te imaginas que vas a terminar haciendo esto. Siempre piensas en hacer algo que dé un poco más de esperanza. A nosotros nos llegó esta necesidad y cómo decir que no”, relató Sánchez este lunes en una entrevista para la agencia Efe.

    El diseño final cuenta con una capa interna de tela antifluido, un exterior impermeable y un sistema de cierre reforzado. Durante la primera jornada, la diseñadora, su madre y su tía fabricaron 90 unidades. Con el paso de los días, la operación creció gracias a donaciones privadas de rollos de tela y al apoyo de redes de voluntarios que distribuyen el material de forma gratuita.

    Personas trabajan confeccionando bolsas mortuorias en el taller de la diseñadora Estefanía Sánchez este lunes, en Caracas (Venezuela). EFE/Miguel GutiérrezEl peso emocional de la asistencia fúnebreEl impacto psicológico de la tragedia marca la rutina diaria dentro del taller de confección. Sánchez admite el costo emocional de interactuar directamente con los deudos en el centro de acopio.

    “No es fácil ver a la gente a la cara sabiendo que tiene esta situación, que tiene que ir a La Guaira para reconocer un cuerpo y tú eres la que les está facilitando la bolsa”, lamentó el profesional, quien reconoció que la demanda actual supera la capacidad de producción de su negocio.

    Este pesar también afectó al entorno familiar de la modista. Su tía, Hilda Chacón, participaba en la cadena de empaquetamiento plegaria silenciosas por cada víctima antes de que el volumen de trabajo mecanizara la tarea.

    “Al principio llegábamos y llorábamos. Comenzábamos la producción. En ese momento, dentro de mí, trataba de rezarle a la bolsa y le decía: ‘Que en paz descanse'”, relató Chacón a Efe.

    Estefanía Sánchez dobla una bolsa mortuoria este lunes en Caracas (Venezuela). EFE/Miguel GutiérrezDesaparecidos e incertidumbre en las cifrasEl esfuerzo civil de este taller intenta mitigar una crisis que las plataformas comunitarias consideran mucho mayor a lo admitido por los balances institucionales. Aunque el gobierno mantiene la cifra de fallecidos en el umbral de los 3.500 y no actualiza los datos de personas en paradero desconocido, la incertidumbre social arrecia.

    La iniciativa independiente Desaparecidos Terremoto Venezuela -plataforma web creada para rastrear a los ciudadanos incomunicados- registra hasta la fecha más de 31.000 reportes de personas con las que sus familiares aún no han podido entablar contacto desde el día del desastre.