Mediante un comunicado, la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) señala que la credibilidad del Mundial 2026 se ve socavada por la habilitación del delantero de Estados Unidos, Folarin Balogun.
El jugador de la Selección norteamericana fue expulsado con tarjeta roja en el partido contra Bosnia y Herzegovina por dieciseisavos de final del Mundial. Por reglamento tenía que cumplir un partido de suspensión, pero de forma sorprendente la FIFA le levantó la sanción.
Para la UEFA, la determinación de la FIFA sienta un precedente en el torneo, donde situaciones similares requerirán un trato igualitario, en detrimento de la competencia.
También reconoce que si bien hay reglas que son de interpretación, pero no la de una tarjeta roja que implica una suspensión mínima automática de un partido. Subraya que no es una decisión discrecional y no requiere que se aplique la decisión de un organismo competente.
La UEFA hace notar que la sanción por tarjeta roja es un principio incorporado en el reglamento, no puede estar sujeto a excepciones y mucho menos en un torneo donde varios jugadores han estado en la misma situación y han cumplido su suspensión regularmente.