Política
Hechos clave
—La mudanza. El presidente Nayib Bukele registró su precandidatura para un tercer mandato consecutivo.
—La votación. Las elecciones generales están previstas para el 28 de febrero de 2027, y las primarias del partido el 12 de julio.
—La reforma. Un cambio constitucional de 2025 eliminó los límites de mandato y amplió el mandato a seis años.
—El horizonte. Una victoria lo mantendría en el cargo hasta 2033, unos catorce años consecutivos.
—La posición. Una encuesta de mayo de 2026 situó su aprobación cerca del noventa y tres por ciento, una de las más altas de la región.
Uno de los líderes más populares y más debatidos de América Latina ha dado el paso formal para permanecer en el poder por otra década. El Bukele tercer mandato La candidatura ya es oficial y remodela el calendario político de El Salvador.
Bukele solicita postularse nuevamente, con miras a un tercer mandato hasta 2033. (Foto reproducción de Internet) Para un lector que sigue la región, la importancia es el precedente. Un presidente al que alguna vez se le prohibió constitucionalmente la reelección consecutiva ahora avanza hacia un tercer mandato consecutivo.
El paso en sí fue de procedimiento pero claro. Según información sobre la presentación del oficialismo, Bukele y el vicepresidente Félix Ulloa registraron su precandidatura en Nuevas Ideas para las elecciones de 2027.
Cómo se hizo posible el tercer mandato de Bukele El camino quedó despejado el año pasado. El 31 de julio de 2025, la Asamblea Legislativa dominada por Nuevas Ideas aprobó y ratificó una reforma constitucional en una sola sesión, sin debate previo.
Los cambios fueron radicales. Eliminaron los límites a la reelección presidencial, ampliaron cada mandato de cinco a seis años, adelantaron la votación presidencial hasta 2027 y eliminaron la segunda vuelta.
El tiempo puso a cero el reloj. Bukele inició su segundo mandato en junio de 2024, mandato que se habría extendido hasta 2029, pero la reforma adelantó las próximas elecciones para que coincidieran con las votaciones legislativas y municipales.
La primaria es una formalidad. La votación interna del partido está programada para el 12 de julio y no se espera que Bukele enfrente ningún rival, lo que deja las elecciones generales del 28 de febrero de 2027 como la verdadera contienda.
Popularidad y debate democrático Su apoyo es inusualmente alto. Una encuesta de CID-Gallup en mayo de 2026 situó su aprobación cerca del noventa y tres por ciento, impulsada principalmente por una fuerte caída de la violencia bajo sus políticas de seguridad.
Los partidarios lo plantean como una elección. Argumentan que las reformas simplemente permiten a los ciudadanos conservar a un líder en el que confían, y atribuyen a su estado de emergencia la reducción de los homicidios en más del noventa por ciento, según cifras oficiales.
Los críticos lo encuadran como concentración de poder. Los grupos de derechos humanos señalan el régimen de emergencia de varios años, los informes de detenciones arbitrarias y la erosión de los controles sobre el ejecutivo, calificándolo de retroceso democrático.
Para los residentes extranjeros, el efecto a corto plazo es la estabilidad, no el cambio. Las mejoras en materia de seguridad que atrajeron a muchos recién llegados siguen vigentes, y no hay cambios en las reglas por la presentación de una candidatura antes de la votación de 2027.
El contexto económico es el punto más débil. Si bien la seguridad impulsa su popularidad, las encuestas muestran una creciente preocupación pública por el costo de la vida, y ese es el punto de presión que tendrá que abordar su próxima campaña.
La región en general está observando de cerca. El modelo de seguridad de Bukele tiene admiradores entre otros líderes latinoamericanos, por lo que su continuidad también mantiene vivo un modelo que los gobiernos de otros lugares han coqueteado con copiar.
Las nuevas reglas también cambian las matemáticas. Al eliminar la segunda vuelta, la reforma permite que un candidato gane con la mayor cantidad de votos en lugar de con una mayoría, un cambio que favorece a un titular dominante con una oposición fragmentada.
La oposición es escasa. Los partidos tradicionales como ARENA y el FMLN se han visto reducidos a un puñado de escaños, dejando pocos desafíos organizados al control del partido gobernante sobre la asamblea.
La presentación también formaliza una intención señalada desde hace mucho tiempo. A finales de 2025, Bukele reflexionó que le gustaría gobernar durante otra década, y el registro convierte ese deseo declarado en un paso concreto.
¿Para qué se registró Bukele? Registró su precandidatura con el partido gobernante Nuevas Ideas para buscar un tercer mandato consecutivo en las elecciones generales de 2027 en El Salvador, junto al vicepresidente Félix Ulloa. Las primarias del partido están previstas para el 12 de julio.
¿Cómo puede darse el tercer mandato de Bukele? Una reforma constitucional aprobada en julio de 2025 eliminó los límites del mandato presidencial, amplió el mandato de cinco a seis años y trasladó las elecciones a 2027. El cambio fue aprobado y ratificado en una única sesión legislativa.
¿Cuánto tiempo podría permanecer en el poder? Si gana las elecciones de febrero de 2027, Bukele gobernaría hasta 2033, lo que le daría aproximadamente catorce años consecutivos en el cargo. Asumió el poder por primera vez en 2019 y comenzó un segundo mandato en 2024.