Minería
Hechos clave
—El hito. Buenaventura, la minera de metales preciosos que cotiza en bolsa más grande de Perú, ha vertido la primera barra de oro en su nueva mina San Gabriel en Moquegua.
—El objetivo. Se prevé que la mina produzca entre 70.000 y 80.000 onzas de oro en 2026 a medida que avanza.
—La escala. Su objetivo es producir 2.000 toneladas de mineral por día este año, dentro de una capacidad total de 3.000 toneladas por día.
—Las reservas. San Gabriel posee más de 1,8 millones de onzas de reservas de oro, y la empresa calcula que la vida útil de la mina se prolongará hasta dieciséis años.
—El propósito. La mina está destinada a reemplazar la producción de operaciones más antiguas y agotadas y anclar el crecimiento de la empresa.
La mayor minera de metales preciosos del Perú ha llegado a un momento decisivo tras años de gestación. El mina de oro san gabriel ha vertido su primera barra, marcando el inicio de un proyecto con el que la empresa cuenta para asegurar su futuro.
Buenaventura de Perú vierte el primer oro en su nueva mina emblemática. (Foto reproducción de Internet) Para un lector extranjero, esto es algo raro en el Perú en este momento: una mina genuinamente nueva que cobra vida. El país es el segundo mayor productor de cobre del mundo, pero casi no se han abierto nuevas operaciones importantes en los últimos años.
La minera detrás de esto es Buenaventura, una empresa que cotiza en Lima y que también cotiza en Nueva York. Según su propia presentación, la primera barra de oro se vertió durante las pruebas de puesta en servicio, en el plazo prometido.
Por qué es importante la mina de oro de San Gabriel El propósito es la renovación, no sólo el crecimiento. Buenaventura describe a San Gabriel como su nuevo buque insignia, construido para reemplazar la producción de minas más antiguas cuyas reservas se están agotando después de décadas de trabajo.
Los objetivos a corto plazo son claros. La compañía espera que la mina procese dos mil toneladas de mineral por día durante la puesta en marcha de este año, dentro de una capacidad de diseño total de tres mil toneladas por día, y verter entre setenta y ochenta mil onzas de oro en 2026.
Hay espacio para crecer más allá de eso. La mina tiene más de un millón y medio de onzas de oro en reservas, y una nueva exploración hace que la empresa sopese una extensión de su vida útil de hasta dieciséis años.
La ingeniería también es inusual. La roca en San Gabriel es en gran parte de baja calidad y difícil, por lo que la compañía adoptó un método de extracción subterránea que, según dice, no se había utilizado antes en América del Sur, para trabajar el mineral de manera más precisa y segura.
Un punto positivo en un sector estancado El momento destaca. Perú está obteniendo precios récord por su oro y cobre, pero su producción minera apenas ha crecido, porque se han puesto en marcha muy pocas minas nuevas para aumentar la producción.
San Gabriel es un pequeño pero real contraejemplo. Una nueva mina en funcionamiento, entregada a tiempo, es exactamente el tipo de prueba que el país necesita de que aún se pueden construir grandes proyectos de recursos a pesar de los retrasos en los permisos y la oposición local.
Tanto para los inversores como para los residentes, la lectura es cautelosamente positiva. Una mayor producción de oro fortalece las ganancias de Buenaventura y agrega empleos e ingresos en la región de Moquegua, en un momento en que Perú necesita urgentemente señales de que su motor minero aún puede funcionar.
El contexto del mercado es favorable. Los precios del oro han subido a niveles récord, por lo que una mina que entra en funcionamiento ahora gana mucho más por onza de lo que habría generado la misma producción hace sólo un par de años.
El dinero externo también se ha dado cuenta. Un inversionista de regalías pagó recientemente por una parte de la producción futura de San Gabriel, un voto de confianza de que la mina seguirá produciendo oro en los años venideros.
La precaución es la habitual para la minería peruana. Las relaciones comunitarias y los permisos han descarrilado proyectos antes, y una contienda presidencial este año mantiene la política incierta, por lo que no se garantiza un avance sin problemas.
Aún así, la dirección es alentadora. Una nueva mina entregada a tiempo, en un país donde tantas se han estancado, es un resultado concreto más que una línea más en una larga lista de promesas.
¿Qué es la mina de oro de San Gabriel? Se trata de una nueva operación subterránea de oro en la región peruana de Moquegua, propiedad de Buenaventura. Acaba de verter su primera barra de oro y se prevé que produzca entre setenta y ochenta mil onzas de oro en 2026 a medida que avanza hacia su capacidad máxima.
¿Por qué San Gabriel es importante para Buenaventura? La compañía lo llama su nuevo buque insignia, construido para reemplazar la producción cada vez menor de minas más antiguas y agotadas. Con más de un millón y medio de onzas de oro en reservas, es fundamental para el plan de la compañía para años de crecimiento futuro.
¿Por qué es importante para el Perú? La producción minera de Perú se ha estancado incluso cuando los precios de los metales se disparan, porque se han abierto pocas minas nuevas. San Gabriel es un raro ejemplo de una nueva operación que llega a producción, una señal de que aún se pueden construir grandes proyectos en el país.