Lo que comenzó como un evento geológico el pasado 24 de junio se ha convertido en una emergencia humanitaria de creciente escala para la capital del municipio Torres. La Parroquia Trinidad Samuel, en Carorase ha convertido en el epicentro de una crisis donde decenas de familias lo han perdido todo, encontrando en la Iglesia Católica su único refugio inmediato ante la falta de una respuesta institucional a gran escala.
Según cifras proporcionadas por Cáritas Diocesana de Carora, al menos 17 familias —un total de 68 personas, entre ellos niños y adultos mayores— han sido desplazadas de sus hogares tras los eventos sísmicos recientes. La organización advierte, además, que este registro es preliminar y temen que la cifra aumentará a medida que se logre acceder a zonas rurales y parroquias aledañas que permanecen incomunicadas.
Varios afectados en Lara luego del doblete sísmico del 24 de junio | Jhon Romero”Estas familias no son una cifra en las noticias ni rostros lejanos en una pantalla. Están aquí, frente a nuestras puertas, con las manos vacías y el miedo pintado en los ojos”, declaró el Pbro. Ramón Gerardo Barrios T., Director de Cáritas Diocesana.
Ante la magnitud del desastre, la Iglesia ha hecho un llamado desesperado a la ciudadanía para fortalecer los centros de acopio. la coordinadora diocesana, María Consuelo García de Montes de Ocaenfatizó que la capacidad operativa de los voluntarios ha llegado al límite.
”Nuestras comunidades parroquiales necesitan organizarse, clasificar insumos y preparar espacios para el albergue temporal. La generosidad no puede ser solo asistencial; requerimos manos, tiempo y un compromiso sostenido para levantar a quienes el desastre dejó sin nada”, señaló la licenciada García.
El llamado de la jerarquía católica en Carora busca no solo la recolección de insumos básicos —alimentos, medicinas y ropa—, sino también visibilizar la precaria situación en la que se encuentran los damnificados. La pregunta que hoy resuena en la diócesis es una invitación a la reflexión nacional: “Si no somos nosotros, ¿quiénes? Si no es ahora, ¿cuándo?”.
Cáritas Diocesana de Carora ha ratificado que mantendrá abiertas las puertas de sus centros de acopio parroquiales, operando bajo la premisa de que la indiferencia no puede ser la respuesta ante una crisis que, aunque localizada en el municipio Torres, exige la atención y solidaridad de todo el país.