Economía
Hechos clave
—La clasificación. Chile es la economía mejor ubicada de América Latina, en el puesto 43 en la lista del IMD 2026.
—El campo. Argentina le siguió en el puesto 58, Colombia en el 59 y Perú en el 60.
—El rezagado. México quedó atrás de sus pares regionales, agobiado por una gobernanza más débil.
—El cambio. El informe dice que las instituciones creíbles ahora impulsan la competitividad más que el costo o la escala.
—Los líderes. Singapur, Hong Kong y Suiza encabezaron la tabla mundial.
—La fuente. La clasificación la elabora anualmente la escuela de negocios suiza IMD.
la cuestión de competitividad chilena tiene una respuesta clara este año. En el ranking global 2026 de la escuela de negocios suiza IMD, Chile se ubica como la economía más competitiva de América Latina y cómodamente por delante de sus vecinos.
Chile es la economía más competitiva de América Latina, según el IMD. (Foto reproducción de Internet) Chile ocupó el puesto 43 a nivel mundial, el más alto de cualquier país de la región. Ese único número conlleva una lección que va mucho más allá de Santiago.
Para un lector extranjero, lo interesante no es la clasificación en sí, sino la razón detrás de ella. El informe de este año señala lo que los inversores recompensan cada vez más en toda la región.
Lo que muestra el ranking de competitividad de Chile La lista IMD clasifica alrededor de setenta economías utilizando datos concretos y una encuesta de altos ejecutivos. Sopesa el desempeño económico, la eficiencia gubernamental, la eficiencia empresarial y la infraestructura.
Chile lidera la región a pesar de caer un lugar respecto al año anterior. Le siguió Argentina en el puesto 58, seguida de Colombia en el 59 y Perú en el 60.
La brecha entre Chile y el resto es la parte llamativa. Quince lugares separan al líder regional de su rival latinoamericano más cercano, un amplio margen en una lista tan concurrida.
En lo más alto de la tabla mundial se encontraban Singapur, Hong Kong y Suiza. La presencia en la cumbre de economías pequeñas, estables y bien administradas es en sí misma parte de la historia.
Por qué las instituciones lo decidieron La conclusión principal del informe es un cambio en lo que hace que un país sea competitivo. Las instituciones creíbles, sostiene, ahora importan más que las antiguas ventajas de costo, escala y producción.
El director del centro lo expresó claramente. A medida que la política global se fragmenta y los sistemas internacionales se tensan, las naciones con instituciones probadas y confiables permiten que las empresas continúen con menos interrupciones.
Ese razonamiento encaja perfectamente con Chile. Es el único soberano sudamericano calificado en la banda A por una agencia importante, con una regla fiscal de larga data y una reputación de continuidad de políticas en todos los gobiernos.
También explica la caída de México. La economía, mucho más grande, se vio perjudicada por una eficiencia gubernamental y reglas comerciales más débiles, incluso cuando sus cifras de comercio y empleo se mantuvieron fuertes.
Qué significa para los inversores La conclusión es que la previsibilidad se ha convertido en un activo competitivo por derecho propio. En una región definida durante mucho tiempo por auges y caídas, el actor más tranquilo ahora gana la clasificación.
Chile no está libre de tensiones. El crecimiento es modesto, cercano al dos por ciento, y la deuda pública ha aumentado desde sus mínimos anteriores a 2019, aunque sigue por debajo del techo fiscal del propio país.
La señal de avance recae en el gobierno entrante. Una propuesta de recorte a la tasa del impuesto corporativo y un régimen de permisos más liviano podrían ayudar a Chile aún más, si un Congreso dividido los permite.
Para la región en general, el mensaje es contundente. En la medida que mueve cada vez más capital, la mano firme vence a la gran economía y la brecha no se está cerrando rápidamente.
El patrón se hace eco de otros cuadros de mando recientes. En medidas separadas de fortaleza del centro financiero y oportunidades de inversión, Chile ha superado repetidamente a vecinos mucho más grandes por la solidez de sus reglas más que por su tamaño.
Esa coherencia es lo que realmente capta una clasificación como ésta. Un país puede encabezar una lista por suerte, pero liderar varias a lo largo de los años apunta a algo estructural más que a un nivel pasajero.
La cautela para Chile es la complacencia. Su caída de un lugar este año es un recordatorio de que se debe mantener el liderazgo institucional, no bancarizarlo, a medida que los rivales se reforman y el listón sigue subiendo.
¿Qué mide el ranking de competitividad de Chile? El ranking IMD califica a unas setenta economías en términos de desempeño económico, eficiencia gubernamental, eficiencia empresarial e infraestructura, utilizando datos concretos y una encuesta ejecutiva. Chile se ubicó en el puesto 43, el más alto de América Latina.
¿Por qué Chile lidera la región? El informe de 2026 dice que las instituciones creíbles ahora impulsan la competitividad más que el costo o la escala. La regla fiscal de Chile, el crédito con grado de inversión y la continuidad de las políticas se ajustan a ese cambio, diferenciándolo de sus pares más grandes pero menos estables.
¿Por qué México se quedó atrás en las medidas de competitividad de Chile? México quedó a la zaga de sus pares regionales en gran medida debido a una eficiencia gubernamental y una regulación empresarial más débiles, a pesar de las sólidas cifras de comercio y empleo. El resultado muestra cómo la calidad institucional puede pesar más que el simple tamaño económico.