Nico Williams dejó atrás el susto sufrido en el partido contra Uruguay. El extremo español reveló que, tras caer lesionado, temió lo peor; Sin embargo, los estudios mostraron que no hay motivos para preocuparse.
“Me encuentro bien, ha sido mucho menos de lo que esperaba, así que estoy con ganas de volver y poder ayudar. Al principio estaba hundido después de lesionarme, porque ya sabía lo que me había pasado. Cuando me hicieron las pruebas estuve rezando un poco a ver si se me aparecía la Virgen y por suerte me ha escuchado”, comentó el jugador del Athletic de Bilbao a RTVE tras conocer el diagnóstico favorable.
Pese al golpe inicial, el futbolista mostró su habitual resiliencia para acortar tiempos: “Soy bastante cabezón. El mismo día que me fastidié con la lesión estuve más bajito de ánimos. Al día siguiente ya tenía claro que quería ayudar al equipo, fuese como fuese, entrenar e intentar agilizar plazos respecto a la lesión”.
Nico Williams pasó del hundimiento que le llevó a escribir el post en Instagram hasta el convencimiento de que va a estar de vuelta en el Mundial.
Así repasa el extremo español esos momentos antes de la prueba en la que se vio que su lesión no era grave. #MundialRTVE pic.twitter.com/eyQP5BIQ18
– Teledeporte (@teledeporte) 1 de julio de 2026 Llegó con lo justoEsta situación llega tras una temporada complicada para el atacante, marcada por una pubalgia que condicionó su rendimiento y continuidad. Williams relató la dureza de aquel proceso que lo obligó a llegar entre algodones a la Copa del Mundo.
“Había días que no podía levantarme de la cama (…). Muchas veces tuve que entrenar y jugar medicado”, expresó; no obstante, afronta el futuro con madurez. “Son situaciones de la vida (…). Me ha hecho madurar y crecer como persona y como profesional. Ahora toca saber sufrir otra vez”, cerró.