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Tuesday, June 30, 2026
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    Sergiño Dest, un «superdotado» físico para Pochettino

    Sergiño Dest es uno de los nombres propios de una de las selecciones revelación en la fase de grupos de la Copa Mundial de la FIFA: Estados Unidos. El futbolista del PSV, dueño del carril derecho del equipo de Mauricio Pochettino, está brillando con luz propia. “Me alegra mucho por él. Ya lleva muchos años en la élite y sigue demostrando su nivel”, asegura en conversación con FIFA el extremo Konrad de la Fuente (Miami, 2001), excompañero de Dest en la selección y también en el Barcelona.

    En el primer partido que coincidieron De la Fuente marcó un gol a pase de Dest, en un amistoso contra Francia con la selección estadounidense Sub 20. Fue en marzo de 2019. “Era muy bueno técnicamente y brillantemente. Era muy explosivo”, dice De la Fuente. Creció en la cantera del Barça y esta temporada ha jugado en la segunda división española con el Ceuta, cedido por el Lausana suizo.

    En las concentraciones de la selección sub20 compartían siempre habitación. “Era un chico muy normal. Nos llevábamos la consola y jugábamos. Creo que siempre ganaba yo”, rememora con una sonrisa. Llegaron hasta los cuartos de final de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 2019. En ese equipo también estaban Chris Richards y Timothy Weah. “A los dos nos gusta estar abiertos en la banda y encarar y el entrenador nos decía que era muy importante que no ocupamos el mismo espacio y que siempre teníamos que estar uno más por dentro y uno más por fuera”, añade.

    En 2020 Dest pasó del Ajax al Barcelona a cambio de 20 millones y los dos se reencontraron en el club azulgrana, bajo la dirección de Ronald Koeman. De la Fuente debutó con la selección absoluta y con el Barça en noviembre de ese mismo año, en menos de dos semanas de diferencia. Coincidió con Dest en los dos encuentros. Fueron y serán siempre los dos primeros futbolistas estadounidenses de la historia del Barça.

    Al final de esa temporada De la Fuente fue traspasado al Olympique de Marsella, pero conservan su amistad. El año pasado Dest volvió a Barcelona para recuperarse de una grave lesión de rodilla y se juntaron para comer. “Todavía es muy joven y tiene mucho potencial”, apunta al extremo de Miami. Dest, hijo de padre estadounidense y madre neerlandesa, nació hace 25 años en Almere, una ciudad que está a 30 kilómetros de Ámsterdam, y ya suma más de 40 partidos con la selección estadounidense y tres títulos de la Liga de Naciones de la Concacaf.

    Con el Barça jugó 78 partidos entre 2020 y 2022 y ganó una Copa del Rey como titular. David Prats (Barcelona, ​​1979), antes ayudante de Xavi Hernández y ahora entrenador del Al-Shamal Catarí, recuerda a un joven con “muchas ganas de aprender” que era «un superdotado a nivel físico».

    “Era muy rápido ya a pesar de no ser muy alto también era muy fuerte. Le veíamos potencial porque era un jugador que tenía mucha capacidad de encadenar esfuerzos y que a nivel ofensivo llegaba muchas veces. Tenía un buen cambio de ritmo y tenía carácter y personalidad con la pelota. En ese tenía momento que mejorar la toma de decisiones y entender nuestro modelo. Llegaba mucho al último tercio ya veces le costaba elegir bien. Pero tenía potencial porque era muy fuerte a nivel físico y ganaba muchos duelos en los uno contra uno. También creíamos que nos Podía ayudar como extremo en determinadas ocasiones porque tenía un buen timing de desmarque”, añade Prats.

    También recuerda que “muchos días” después del entreno se quedaba a trabajar la toma de decisiones en solitario, “sobre todo cuando no tenía tantos minutos”. Era muy joven y perdió protagonismo por una lesión y porque le costó interiorizar el “modelo” azulgrana y en verano de 2021 salió cedido al Milán, pero Prats destaca que tenía una capacidad extraordinaria para subir y bajar la banda y su poderío en el aspecto físico.

    Desde esa banda derecha el jugador del PSV se ha consagrado como uno de los referentes de la selección de Estados Unidos, clasificado para la fase eliminatoria como primera de grupo, y se ha convertido en uno de los argumentos de peso para que la afición pueda soñar en grande. Antes del Mundial el propio Dest avisó que podía ganar a cualquier rival.