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Monday, June 29, 2026
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    Nuevo sismo de magnitud 4,6 sacude Venezuela

    Un sismo de magnitud 4,6 volvió a estremecer este lunes a Venezuela, cinco días después del doble terremoto que dejó al menos 1.450 fallecidos y millas de desaparecidos. Aunque la réplica no provocó nuevos daños, reavivó el temor entre la población y la incertidumbre en las zonas más afectadas.

    El movimiento telúrico se sintió con fuerza en Caracas y el estado La Guaira, una de las regiones más golpeadas por el desastre ocurrido el pasado miércoles.

    De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el temblor se registró a las 07:01 hora local, con una magnitud de 4,6 y epicentro a 27 kilómetros al norte de Caraballeda, a una profundidad de 10 kilómetros.

    «Se sintió bastante», relató Isamel Díaz, vecino de La Guaira, donde la población permanece en alerta ante las continuas réplicas.

    El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que no se reportaron daños adicionales tras el nuevo movimiento sísmico.

    Más de 1.450 muertos y millas de desaparecidos El saldo oficial del doble terremoto asciende a 1.450 fallecidos y 3.150 personas heridas, mientras que las autoridades mantienen sin cifras oficiales el número de desaparecidos.

    Sin embargo, Naciones Unidas estima que más de 50.000 personas continúan sin ser localizadas, lo que mantiene la incertidumbre entre millas de familias.

    La Guaira continúa siendo el epicentro de la tragedia. Numerosos edificios colapsaron completamente y amplios sectores urbanos quedaron reducidos a montañas de escombros.

    Imágenes aéreas muestran barrios enteros destruidos y columnas de humo elevándose entre las zonas afectadas, reflejando la magnitud del desastre.

    Disminuyen las esperanzas de encontrar sobrevivientes Con el paso de los días, los equipos de rescate reconocen que las posibilidades de encontrar personas con vida son cada vez menores, una vez superadas las primeras 72 horas consideradas críticas tras un terremoto.

    Pese a ello, voluntarios y rescatistas continúan removiendo escombros con la esperanza de encontrar sobrevivientes.

    «No tenemos el apoyo para sacar a nuestros familiares, nosotros mismos no podemos», se lamentó Héctor Aguilera, quien perdió a varios familiares bajo un edificio colapsado.

    En medio de la tragedia, un padre y su hijo adolescente fueron rescatados con vida el domingo en La Guaira, uno de los pocos casos que renovó la esperanza entre los equipos de búsqueda.

    Actualmente participan rescatistas de 24 países, mientras helicópteros y aeronaves estadounidenses colaboran con las labores de búsqueda y asistencia humanitaria.

    Crece el malestar por la respuesta oficial Mientras avanzan las tareas de rescate, aumenta también el descontento entre la población por la respuesta del Gobierno.

    Los vecinos denuncian escasa asistencia estatal y aseguran que gran parte de las labores de rescate han sido realizadas por voluntarios y habitantes de las zonas afectadas.

    «Nosotros mismos somos los que hacemos todo. Nos ayudamos entre nosotros y confiamos en Dios», afirmó Dayana Lean, residente de La Guaira.

    Las autoridades informaron que 189 edificios colapsaron por completo y que al menos 774 inmuebles sufrieron distintos niveles de afectación.

    Según estimaciones de Naciones Unidas, el desastre podría dejar cerca de siete millones de personas damnificadas y pérdidas económicas cercanas a los 6.700 millones de dólares, equivalentes a alrededor del 6% del Producto Interno Bruto del país.

    Continua la llegada de ayuda internacional El aeropuerto internacional que sirve a Caracas reanudó parcialmente sus operaciones y continúa recibiendo vuelos con ayuda humanitaria procedente de distintos países.

    Estados Unidos desplegó aeronaves, helicópteros y personal militar para colaborar en las operaciones de rescate y en la distribución de suministros en La Guaira.

    La tragedia ocurre en medio de la prolongada crisis política y económica que atraviesa Venezuela, situación que ha debilitado el sistema de salud, los servicios públicos y la capacidad de respuesta ante una emergencia de esta magnitud.

    Mientras tanto, los trabajos de rescate continúan contrarreloj, aunque con pocas esperanzas de encontrar nuevos sobrevivientes entre los escombros.

    AFP