Las audiencias del juicio del caso conocido como Pdvsa-Cripto continuaron el lunes 22 de junio, con la declaración del comisario Alexis Paolini, perteneciente a la Coordinación de Contrainteligencia Financiera y Económica del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin). De acuerdo con el testimonio del funcionario, fue él la única persona en aprobar el Acta Policial 0013 del 17 de marzo de 2023, el documento que inició el procedimiento penal en el que fueron detenidas más de treinta personas con cargos de corrupción.
Esa circunstancia convirtió a Paolini en una figura central del juicio, pues su firma aparece en el acta que recomendó al Ministerio Público solicitar órdenes de aprehensión, allanamientos, incautaciones, inmovilización de cuentas y prohibiciones de enajenar y gravar bienes sobre los ciudadanos investigados. Pero lo más determinante no es solo que el propio funcionario confirme su rol, sino que reconoce no ser especialista en ninguno de los temas que el acto aborda: finanzas, economía, contabilidad, petróleo y criptomonedas.
Cuando se le preguntó cómo determinar que había operaciones petroleras mal asignadas o que las personas detenidas participaban en operaciones de lavado de dinero, el agente del Sebin respondió que eso era lo que decía el informe “confidencial” de la Policía Nacional Contra la Corrupción que uno de sus superiores, el Comisario Juan Carlos Piñera Alvarado, le entregó y sobre el cual se basó el Acta Policial 0013según el registro y transcripción de la audiencia a la que El Nacional tuvo acceso.
Según sus propias palabras, el funcionario leyó solo una parte de ese informe con carácter reservado. Con base en ese extracto redactó el Acta Policial 0013. Y con base en ese acta, el Ministerio Público tramitó las órdenes que condujeron a la detención de los sospechosos, quienes permanecen privados de libertad.
“Me estoy percatando ahorita”El único documento al que pudo acceder la Fiscalía al momento de actuar fue al breve informe desarrollado por Paolini, debido al carácter “confidencial” del expediente de la Policía Nacional Contra la Corrupción. Tampoco los abogados de la defensa pudieron analizar la documentación. y, de esa manera, ha resultado imposible identificar a los autores.
Incluso Paolini precisó que ni siquiera él lo leyó completo. “Solo leí parte del informe, leí un extracto y lo que fui transcribir algunas partes. No lo podía transcribir todo porque era secreto”, declaró.
Esta situación dio paso a que le preguntaron si sabía que, debido a su “infundada acta policial”, había más de treinta personas detenidas desde hace más de tres años “sin base legal ni justificación alguna”, a lo que Paolini dijo que “me estoy percatando ahorita”.
La metodología que utilizó Paolini para construir el acta se centró principalmente en verificar que las personas mencionadas en el informe policial realmente existían, para lo cual se basó en fuentes abiertas de internet, según declaró. Desde allí, dijo, se limitó a redactar las recomendaciones que le fueron indicadas.
“Las personas mencionadas en el informe eran verificadas por nosotros a través de medios abiertos, es decir, las buscábamos por internet para verificar si existían, cuál era su carga y eso”, aseguró.
Al ser interrogado sobre quién determinaría la lista de personas sobre las que se recomendarían aprehensiones y allanamientos, Paolini no dejó margen de ambigüedad: “Allí se metió a quien el jefe dijo”. En este caso, el “jefe” al que se refirió es el Comisario Piñera Alvarado, mencionado en repetidas ocasiones por Paolini como su superior jerárquico. “No podía negarme a ejecutar la instrucción”, afirmó.
“Previo a ese informe secreto no tuve conocimiento de que hubiera existido alguna investigación anterior”, concluyó el funcionario.