El gobierno de Argentina autorizó hasta 5 mil millones de dólares en nuevos préstamos denominados en dólares mientras el país busca asegurar financiamiento respaldado por instituciones multilaterales antes de los próximos pagos de deuda.
El decreto, firmado por el presidente Javier Milei y miembros del Gabinete, establece un marco legal para futuras transacciones de financiamiento, con contratos regidos por la ley de Nueva York y sujetos a la jurisdicción de los tribunales estadounidenses.
El decreto del lunes fija un tamaño máximo para la operación de deuda que Argentina busca asegurar con el respaldo de instituciones multilaterales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.
El objetivo es “reducir los costos de financiación del Tesoro Nacional” a través de préstamos denominados en dólares otorgados por instituciones financieras reconocidas internacionalmente y respaldados por garantías parciales de prestamistas multilaterales, se lee.
Asegurar financiamiento es fundamental para Argentina, ya que enfrenta pagos de bonos en los próximos años, el más inmediato será de casi US$4.500 millones el próximo mes. Se espera que el servicio de la deuda en moneda extranjera del país supere los 20.000 millones de dólares anuales el próximo año.
“La prioridad es minimizar los costes de financiación”, afirmó Daniel Chodos, socio de Dhalmore Capital. “Al conseguir financiación a través de bancos internacionales con respaldo parcial de instituciones multilaterales, el gobierno puede acceder a financiación a una tasa significativamente más baja” que si recurriera a los mercados, añadió.
El gobierno de Milei ha evitado los mercados internacionales de bonos, considerando que los costos son demasiado altos y no están en línea con las mejoras macroeconómicas de Argentina.
Obtener fuentes de financiación alternativas y más baratas ha sido un objetivo clave para Caputo. Hasta ahora, el gobierno ha dependido de fuentes alternativas, como bonos locales denominados en dólares, compras de moneda extranjera por parte del banco central y la planeada operación de financiamiento respaldada por multilaterales.
por David Feliba e Ignacio Olivera Doll, Bloomberg