La presidenta encargada Delcy Rodríguez, aseguró este lunes que la captura de Nicolás Maduro durante una operación militar estadounidense el pasado 3 de enero representó un “punto de inflexión” en el rumbo político del país y en la relación bilateral con Estados Unidos, la cual —según afirmó— avanza en el “camino correcto”.
Rodríguez, quien era vicepresidente al momento de la caída de Maduro y asumió posteriormente la jefatura del gobierno interino, destacó que tras esos hechos Caracas y Washington retomaron los canales diplomáticos, luego de la ruptura formal de relaciones ocurrida en 2019.
“El 3 de enero del 2026 marcó una inflexión en la política nacional y en nuestra visión de las relaciones internacionales de retomar el camino diplomático con el gobierno de los Estados Unidos”, sostuvo la mandataria durante un acto oficial celebrado en Caracas, en el cual hizo presencia Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario.
Rodríguez busca desanudar históricas tensiones políticas con el gobierno estadounidenseLa jefa de Estado interina señaló además que el país atraviesa una etapa política distinta a lo previsto meses atrás.
“Han transcurrido ya casi seis meses y siento que ha sido el camino correcto, dirimir las controversias, dirimir las diferencias”, expresó al defender la vía diplomática como mecanismo de resolución de conflictos con Washington, en un contexto de presiones internacionales sobre su gobierno.
En su intervención, Rodríguez afirmó que su administración trabaja en “desanudar” tensiones históricas entre ambos países, cuyas relaciones han sido marcadas por el antagonismo desde la llegada del chavismo al poder en 1999.
Tras la captura de Maduro, el gobierno estadounidense tomó el control de los ingresos petroleros vinculados a Venezuela, en el marco de las medidas adoptadas posteriormente.