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Monday, June 22, 2026
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    Alan Greenspan, muere una de las figuras de la economía contemporánea

    El expresidente de la Reserva Federal Alan Greenspan, una de las figuras más influyentes en la economía moderna de Estados Unidos y del mundo, murió este lunes a los 100 años, notificándose a sus familiares.

    Apodado el “Oráculo” o el “Maestro”, dirigió la institución a cargo de la política monetaria de Estados Unidos por más de 18 años, entre 1987 y 2006, aunque su reputación se vio afectada por la crisis financiera de 2008.

    “Bajo su liderazgo, la Reserva Federal logró una era sostenida de estabilidad de precios que respaldó el crecimiento económico y ayudó a afianzar la confianza del público en la institución”, afirmó la Fed en un comunicado.

    Nacido en Nueva York, Greenspan era un niño sobresaliente en matemáticas y estudió música antes de dedicarse a la economía. Pasó décadas en los círculos más cercanos del poder en Washington, y acabó dirigiendo la Fed bajo presidentes republicanos y demócratas.

    Greenspan, una larga historia de la economíaInició su carrera pública a finales de la década de los años 1960, como consejero del republicano Richard Nixon, que llegó a la Casa Blanca en 1969.

    Tras la dimisión de Nixon en 1974, asumió el cargo de responsable de la política económica del nuevo presidente, Gerald Ford.

    En 1987, otro presidente republicano, Ronald Reagan, lo nombró presidente de la Reserva Federal, cargo que ostentó bajo los mandatos de Reagan, George HW Bush, Bill Clinton y George W. Bush.

    La esposa de Greenspan, Andrea Mitchell, una veterana corresponsal de NBC News, afirmó en un comunicado que falleció a causa de complicaciones derivadas de la enfermedad de Parkinson.

    “Fue un hombre extraordinario que ayudó a dar forma a la economía estadounidense durante décadas bajo mandatos de presidentes de ambos partidos, pero siempre fue honesto a la hora de reconocer sus errores”, añadió.

    La Fed expresó el lunes su “profunda tristeza” por el fallecimiento de Greenspan, elogiando sus contribuciones a “la política monetaria y el pensamiento económico”, según un comunicado.

    “Exuberancia irracional”Tras asumir la Fed en 1987, Greenspan llevaba solo unas semanas en el cargo cuando debió enfrentar uno de los mayores desplomes bursátiles de la historia, el “lunes negro” del 19 de octubre.

    Gracias a su rápida intervención, con la inyección por parte de la Fed de enormes cantidades de líquido en el sistema financiero, salió victorioso de este bautismo de fuego.

    Posteriormente, sus breves declaraciones a menudo agitaban los mercados financieros. Como cuando acuñó la expresión “exuberancia irracional” en 1996, en pleno ascenso de la burbuja de internet, para describir el entusiasmo de los inversores y el optimismo económico que pueden impulsar los precios de los activos por encima de su valor.

    Años más tarde, cuando ya había dejado la presidencia de la Fed, estalló la crisis financiera de 2008. Muchos le reprochan haber fomentado la desregulación y mantenido los tipos de interés bajos a pesar del crecimiento de la burbuja inmobiliaria alimentada por los préstamos de alto riesgo, destaca AFP.

    Greenspan consideró que se le había atribuido una responsabilidad de manera desproporcionada por la crisis de principios de siglo, al igual que un mérito excesivo por el auge económico de finales de los años noventa, agrega EFE en ru reseña.

    “Me elogiaron por cosas que no hice”, dijo en una entrevista de 2008. “Ahora se me culpa por cosas que no hice”, dijo entonces.

    Del mundo del jazz al de las finanzasLa trayectoria inicial de Greenspan estuvo vinculada a las artes. Estudió clarinete en la prestigiosa Escuela Juilliard y realizó giras profesionales como saxofonista en una banda de jazz.

    “Fue un hábil saxofonista en una banda de jazz que devoraba libros sobre titanes de las finanzas y la industria mientras sus compañeros de grupo fumaban tabaco y marihuana entre las actuaciones”, anota este lunes ‘The Wall Street Journal’.

    Su interés viró hacia la economía, disciplina en la que se licenció en 1948 por la Universidad de Nueva York para luego fundar una exitosa consultora.

    Su salto a la política se consolidó en 1968 como asesor de la campaña presidencial del republicano Richard Nixon y ocupó diversos cargos en las administraciones de Gerald Ford y Ronald Reagan, siendo este último quien lo nominó en 1987 para suceder a Paul Volcker al frente de la Fed.

    Consiguió sortear la crisis asiática y rusa a finales de los años noventa y por ello apareció en la portada de la revista ‘Time’ como parte del “Comité para salvar al mundo” y tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

    También impulsó recortes agresivos de los tipos de interés hasta situarlos en el 1% en 2004.

    Greenspan promovió activamente la desregulación financiera como firme defensor de la autorregulación del mercado, una filosofía influenciada por la pensadora Ayn Rand.

    Esta postura, sumada a su oposición a regular los derivados financieros complejos, provocó que numerosos economistas lo señalaran posteriormente como uno de los artífices de la burbuja inmobiliaria que estalló en 2008.

    Dos años después de dejar el cargo, en una comparecencia ante el Congreso en octubre de 2008, el propio Greenspan admitió con “incredulidad” haber cometido un error al confiar en exceso en la capacidad de las instituciones crediticias para proteger el mercado.

    Pese a las críticas, Greenspan se mantuvo hasta sus últimos años como una voz de autoridad global y un férreo defensor de la independencia de la Reserva Federal.