El sistema de Naciones Unidas en Venezuela logra “asistir y contribuir a mejorar la vida” de cerca de tres millones de ciudadanos anualmente, según el coordinador residente de la organización en el país, Gianluca Rampolla, al realizar un balance de su gestión desde su llegada al territorio el 21 de agosto de 2021, detallando que el soporte institucional se ha concentrado en áreas críticas como salud pública, educación, seguridad alimentaria, nutrición y protección.
Durante una entrevista concedida al programa Un Tiempo de la cadena Unión Radioel diplomático resaltó el carácter colectivo de esta ayuda humanitaria y social.
“Es un trabajo que hemos hecho con las comunidades, que hemos hecho de la mano de las autoridades del Estado y con todos nuestros socios y con todos los que nos han permitido con sus donaciones”, precisó, valorando el financiamiento internacional recibido.
El representante de la ONU enfatizó que para alcanzar un modelo de desarrollo que sea sostenible e inclusivo es indispensable destinar recursos económicos suficientes a la infraestructura social básica.
Al evaluar el panorama local, se reconocen las dificultades estructurales que persisten en la nación caribeña.
“La realidad es que el país enfrenta desafíos que son el resultado de una complejidad evidente que todos conocemos”, puntualizó.
“Lograr la sostenibilidad en el proceso de recuperación requiere muchas cosas, requiere invertir de manera importante en la recuperación de sectores claves como salud y educación, agua, saneamiento, reconsiderar reestructurar y reforzar el sistema de protección social”, añadió Rampolla.
Al comparar las condiciones actuales con el escenario que presenció al asumir su cargo en 2021, el funcionario manifestó notar una evolución favorable en el entorno nacional, asegurando que “hoy en día Venezuela tiene una perspectiva muy diferente y definitivamente más positiva de la que encontré el 2021 cuando llegue”.
Al abordar la postura de las Naciones Unidas frente a los posibles escenarios de negociación política en el país, Rampolla recordó el compromiso histórico del organismo como mediador neutral, señalando que “nosotros llevamos años apoyando procesos de diálogo y cohesión y tendiendo puentes”.
Explicó que a lo largo de sus cinco años de gestión ha procurado construir consensos entre los diferentes actores sociales, empresariales y estatales.
En este sentido, el coordinador confirma el involucramiento activo de la ONU en la naciente dinámica política y laboral del país.
Detalló que recientemente participó en las mesas del diálogo tripartito, una instancia convocada por el Ministerio del Trabajo pero que cuenta con la facilitación técnica de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Este espacio busca reanudar las conversaciones salariales entre el Ejecutivo, los gremios empresariales y los sindicatos, una agenda que se encontraba congelada y que se reactivó en 2022 bajo el amparo de Naciones Unidas con la meta de consolidar la cohesión interna y propiciar la reconciliación del país.