El valor medio del combustible rompió la barrera de los cuatro dólares el galón (equivalente a 3,78 litros) tras un prolongado período de alzas, según las estadísticas de la Asociación Automovilística Americana (AAA) divulgadas este jueves.
En concreto, los medios de comunicación en todo el país se fijó en 3,99 dólares, un umbral de precios que no se registraba desde el pasado 30 de marzo, momento en que el conflicto armado entre Washington y Teherán cumplía su primer mes y provocaba una fuerte sacudida en los mercados energéticos.
Esta corrección a la baja marca un giro respecto al pico histórico de 4,56 dólares el galón alcanzado el pasado 21 de mayo.
El descenso definitivo se consolidó tras la ratificación del tratado de paz entre las dos naciones y la consecuente reactivación del estrecho de Ormuz, un corredor marítimo vital que antes de las hostilidades canalizaba una parte fundamental del suministro petrolero internacional.
La mejoría en los indicadores nacionales no oculta las disparidades que sufren los automovilistas según su ubicación geográfica.
En la Costa Oeste, Alaska y Hawaii, las tarifas se resisten a descender y se mantienen firmes por encima de los 4,5 dólares el galón, teniendo a California como el punto más crítico del territorio al registrar un costo de 5,6 dólares.
Por su parte, la cotización más alta de la Costa Este se localiza en el estado de Nueva York, donde llenar el tanque implica pagar 4,29 dólares por galón.
El panorama resulta notablemente más favorable en las estaciones de servicio ubicadas en las entidades del sur y sureste de la Unión Americana.
Texas se consolida como el territorio con el combustible más barato del país al promediar 3,49 dólares, seguido muy de cerca por Carolina del Sur con 3,58 dólares, Carolina del Norte con 3,6 dólares y Alabama con un valor de 3,61 dólares por galón.
A pesar del alivio y las expectativas positivas que genera la libre circulación en el golfo Pérsico, el sector financiero y los operadores de materias primas observan con recelo el bajo nivel de los inventarios globales de crudo.
El nerviosismo en Wall Street y otras plazas internacionales se intensificó después de que la Agencia Internacional de Energía (AIE) redujo en otros 700.000 barriles por día sus estimaciones de demanda global para el presente año.
Además, la institución técnica advirtió que la normalización total del aparato extractivo e industrial tomará un período de varios meses, un factor que mantiene latente la posibilidad de nuevos desequilibrios entre la oferta disponible y las necesidades del mercado.
Con información de EFE.