Autor: Arie HaanPartido: Países Bajos 2-1 Italia (Segunda Fase)Edición: Argentina 1978Minuto: 76’Países Bajos marcó una transición importante en el fútbol en la década de los 70. Su estrategia polivalente sacó provecho del brillo individual de sus estrellas en función del colectivo; tras lo demostrado en aquella época, el balompié se volvió más dinámico y efectivo. En 1978, la Naranja Mecánica llegó a Argentina como una de las grandes aspirantes y dejó en el camino a potencias como Italia, a quien venció con un golazo de Arie Haan que quedó para la historia.
Fiel a la esencia de la selección neerlandesa, Haan poseía la capacidad de ordenarse en la defensa, proyectarse al mediocampo o atacar como un delantero más. Esa versatilidad definió su paso por el Ajax de su país y el Anderlecht de Bélgica, pero en los mundiales se le recuerda especialmente por aquel impacto de larga distancia que batió al mítico. Dino Zoffun tanto legendario que silenció las aspiraciones italianas.
Con el marcador igualado 1-1 en el minuto 76, Haan recibió un pase corto tras un toque corto cerca de la mitad del campo y, sin dudarlo, soltó un derechazo fulminante desde unos 35 metros. El balón tomó un efecto hacia afuera que sorprendió a Zoff quien, a pesar de su estirada, no pudo evitar que el esférico impactara en el poste antes de besar la roja. Fue el 2-1 definitivo en el Estadio Monumental de Buenos Aires, una obra maestra de potencia y precisión.