La Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) y la Defensoría del Pueblo pidieron a gobernantes y dirigentes sindicales a deponer actitudes duras. Señalaron que la mejor vía para resolver este conflicto es el diálogo, porque la violencia solo empeorará la crisis.
“Exhortamos firmemente a todos los sectores involucrados en el actual escenario de tensión a deponer posiciones duras ya reconsiderar las posturas que rechazan o dilatan el acercamiento a una mesa de diálogo”, se lee en un comunicado.
Otro fragmento reza: “Recordamos que el uso de la fuerza, la coacción o cualquier manifestación de violencia —venga de donde venga— jamás será un mecanismo propiciador de soluciones reales, sino un detonante de mayor rencor odio y división”.
La Iglesia y la Defensoría indicaron que debe primar la voluntad de dialogar, como la mejor salida para solucionar los conflictos. De igual forma, rechazar cualquier acción que pueda generar represión y violencia, porque eso generará daño y resentimiento entre los bolivianos.