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Saturday, June 13, 2026
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    Simón Grossmann: Que mis canciones acompañan a las personas no tiene precio

    Simón Grossmann es una persona optimista. Siempre ha elegido ver el lado bueno de las cosas, incluso cuando no resulta como le hubiera gustado. Esa forma de pensar, a veces, le ha jugado en contra y lo ha hecho pasar malos ratos; Sin embargo, sigue eligiendo ver el lado positivo. Siempre. Creer en él y en lo que hace sin dejarle espacio a la duda. Sabe que las experiencias, buenas y malas, son necesarias para aprender y crecer.

    Precisamente,esa filosofía de vida, afirma, le ha traído muchas cosas buenas en la carrera que comenzó a construir hace diez años, cuando compuso sus propias canciones y las publicó en SoundCloud. Una de ellas, la más reciente, fue el anuncio de su participación en el Festival Lollapalooza Chicagodonde es el único artista venezolano en el line up que encabezan artistas como Charlie XCX y Lorde. La invitación al festival que comienza el 30 de julio en Grant Park se sintió, asegura el cantante, como un regalo del cielo.

    Grossmann Llevaba tiempo deseando recibir una buena noticia. Los últimos meses no habían sido malos, pero tampoco fueron los mejores. Venía de una gira por varias ciudades de Europa que, aunque había sido un sueño hecho realidad, no tuvo los mejores números. Aún así, decidió ver la situación con buenos ojos y enfocarse en lo positivo: Había tocado en lugares con los que siempre soñó.. Por eso, la invitación al Lollapalooza se sintió un regalo, una pequeña recompensa que le daba la vida.

    “El día antes de la noticia, en una de mis reuniones semanales con mi manager, le dije: ‘No sabes cómo me gustaría escuchar una buena noticia’, y me dijo: ‘Brother, tranquilo, las cosas toman tiempo’. Al día siguiente, me llamó para preguntarme si estaba libre en julio porque nos habían invitado a Lollapalooza. Ese día me acosté a dormir con una sonrisa en la cara”, dijo el cantante de 31 años, radicado en Miami desde hace 15.

    Simón Grossmann siempre elige ver el lado positivo de las cosas, considera que se puede sacar mucho más con esa perspectiva | Foto Silvana TrevaleMás allá de ser una gran oportunidad, participar en el festival supone una gran responsabilidad para Grossmann. Desde que comenzó a abrirse un camino en la música, incluso antes, siempre se sintió como una suerte de embajador de Venezuela, en este caso de la música alternativa venezolana. De, cuando adolescente se mudó de Caracas a Miami, sus amigos eran de países diferentes y, así como él aprendía de sus culturas, trataba de compartir con ellos lo que más le gustaba de la suya.

    “Soy el único venezolano en este festival. A veces uno tiene sus inseguridades, no se cree capaz de hacer muchas cosas, pero siempre hay que creérselo. Hoy ese protagonismo recae en mí y Hay que tomarlo con mucho amor y agradecimiento.pero también con mucha responsabilidad”, dice.

    La suerte como guíaLa música siempre estuvo presente en la vida de Simón Grossmann. Con apenas cinco años, su mamá lo inscribió a él ya sus hermanos -es el cuarto de cinco hijos- en clases de guitarra. Lo que para ella era tal vez una forma de mantenerlos ocupados, para él fue uno de los mejores regalos que pudo darle. Aunque con el tiempo dejaron las lecciones, nunca soltó la guitarra. De sus hermanos mayores tomaron muchos de sus gustos musicales.como The Offspring y Blink-182, que escuchaba a la par de bandas venezolanas como Charliepapa, Viniloversus o Rawayana.

    De adolescente, formó una banda de rock con algunos compañeros de colegio que no duran mucho porque, al poco tiempo, se mudó a Miami. Tenía 14 años cuando se fue del país. No se alejó de la música, todo lo contrario. Comenzó a escribir sus propias canciones.muchas inspiradas en romances fallidos y empezar de cero. Ya en la universidad, se animó a grabar los temas que tuvo engavetados durante años y subirlos a SoundCloud.

    Grossmann es el único artista venezolano en el line up de Lollapalooza Chicago | Foto Silvana TrevaleMientras estudiaba Comunicación social en la Universidad de Florida, Trabajó como guía en el campamento de verano La Llanada, donde –por primera vez– se atrevió a cantar sus temas.. “Yo era la guía que tocaba guitarra. Me sabía ‘Caraluna’, ‘I’m Yours’ y todas las canciones típicas de fogata, ya veces aprovechaba para tocar una mía a ver cuál era la reacción”.

    Las canciones fueron bien recibidas entre los chicos del campamento.quienes al principio no podían creer que fuera del guía. “Me pasó que los chamos me preguntaban si las canciones de verdad eran mías y llamaban a otros para que las escucharan. Durante los tres años que trabajé en La Llanada se regó la voz de lo que hacía y siempre me pedían que tocara las canciones. Cuando se acababa el verano y volvimos a la vida real, mi SoundCloud, que en ese momento era pequeño, explotaba. Pasaba de tener 15 oyentes a 200”, recuerda Grossmann.

    Tras uno de esos veranos en el campamento, decidió –motivado por un despecho– reunir todas las canciones que había escrito y grabarlas para una discoteca. En ese momento, recuerda, decidió escribirle un correo electrónico a Cheo Pardo, productor y ex guitarrista de Los Amigos Invisiblesa través de su página web para presentarle el proyecto. No tenía nada que perder. Si el también DJ no respondía, las grabaría de igual manera con ayuda de un amigo. Afortunadamente, recibió respuestauna que le cambió para siempre la vida. Dos meses después, estaba en Nueva York grabando su primer álbum, ciclo (2017).

    La música siempre fue parte de la vida de Simón Grossmann, pero no fue hasta que llegó a la universidad que empezó a verla con más seriedad | Foto Silvana Trevale“Cuando estaba haciendo lo de Soundcloud y mis panas me preguntaban si quería ser artista, yo les decía: ‘Si a mí me cae una oportunidad del cielo, no la voy a desperdiciar’. Cheo fue esa oportunidad. El día que me respondió ese email me cambió la vida. Yo tenía mucho tiempo manifestándolo”, asegura Grossmann.

    Tras el lanzamiento del álbum, comenzó a buscar lugares para presentarsecomo le aconsejó Pardo. “Una de las cosas que me dijo fue que me montara a tocar en todos lados, y lo hice. Empecé a tocar en bares ya abrir shows a artistas venezolanos en Miami”, dice el cantante, quien fue telonero de Rawayana, Viniloversus y Los Mesoneros, y se presentó en otras ciudades de Estados Unidos y en festivales pequeños en México y Colombia. En Venezuela, actuó por primera vez en la segunda edición del Cusica Fest, en 2022.

    Uno de los sueños del cantante, tal vez el más importante, es formar una familia y heredarle a sus hijos su amor por la música | Foto Silvana TrevaleSu acercamiento a estas bandas, asegura, lo ayudado a posicionarse en la escena musical alternativa venezolana, con la que siempre se mantuvo conectado desde que se mudó. “Luego de que grabé mi primer disco con Cheo (Pardo), muchos medios venezolanos se interesaron en mi trabajo y las radios empezaron a poner mis canciones”, dice.

    Simón siempre se ha considerado una persona con mucha suertela que consideró puso en su camino a muchas personas que, como Cheo Pardo, lo apoyaron, guiaron y aconsejaron en ese camino en la música que comenzaba a construir. Figuras como Beto Montenegro, de Rawayana, o David Rondón fueron clave, asegura.

    Amor con ambiciónDesde que empezó a hacer música, tenía una sola cosa clara: no quería cambiar quién era ni lo que le cantaba. Quería hacer las cosas bajo sus propios términos. Hacer las canciones que le gustaran, sin pensar en si funcionarían o no. Esa era, y sigue siendo, su única condición.que ha estado presente en sus cuatro discotecas: ciclo (2017), Mujer electrica (2018), Bahía Margarita (2021) y Empezar ganando (2025).

    Sin embargo, con el tiempo, Aprendí que podía ceder en algunas cosas sin faltar a sus valores.. “Empecé a entender ciertas cosas que podía ir ajustando sin perder mi esencia. Al final, esta es una carrera en la que tienes que aprender a hacer cambios”, dice. “Yo quiero poder tocar en Coachella y para llegar allá tienes que ir diseñando tu proyecto de una manera en la que tenga sentido, y en la que puedas encajar en el ecosistema de los distintos tipos de artistas que hay”.

    Pese a los cambios que ha aceptado hacer en su carrera, uno de ellos aprender un verso como protagonista, considera que su música no ha cambiado para encajar en algún molde. “Creo que mi música siempre ha sido bastante yo, y no por terco, sino porque siempre he sido muy fiel a lo que soy. Eso es lo que le gustó a la gente, que era una voz distinta, con una manera de escribir distinta, y con una vibra específica. Le agradezco a mi yo del pasado se ha mantenido firme en ese tipo de cosas”.

    Grossmann se considera una persona muy competitiva, pero no con los demás, sino consigo. Aunque sí observa lo que los demás están haciendo, lo importante para él es ser una mejor versión de sí mismodel tipo de artista que es. “La competitividad hay que saber prenderla y apagarla. En el estudio, cuando estás haciendo un disco, tienes que hacerlo por disfrute. Yo confío en mi talento y en mi manera de ver las cosas. Ya cuando tienes todo listo, enciendes la competitividad para ver cómo lo empaquetas y lo presenta al mundo. La competencia va más allá, es con uno mismo”, asegura.

    Foto Silvana Trevale“Desde el principio, todo lo que hice fue por amor al arte, pero sin quitar la ambición porque soy una persona competitiva que quiere lograr cosas, pero inicialmente todo lo que hice fue por la ambición de cumplir mi sueño”, agrega.

    Esa competitividad, asegura, es la que lo llevó a Lollapaloozadonde –asegura– solo quiere mostrar el lado bueno de los venezolanos y pasarla bien. “Quiero hacer algo especial. Quiero hacer algo que represente a Venezuela y que represente mi trayectoria también. Actualmente, en Estados Unidos Venezuela es un tema político, un tema que está de moday para mí es importante decir que Venezuela es mucho más que eso. Aún no sé cómo lo voy a hacer, pero quiero mostrar el lado alegre y bonito del país, y que somos gente maravillosa”, afirma sobre los 40 minutos de show que quiere preparar para el primer día de festival.

    El lado positivo de todoAunque asegura que la suerte ha sido una constante en su camino, también Ha pasado momentos difíciles que lo han hecho cuestionarse. Sin embargo, siempre ha elegido ver el lado positivo y tomar lo que puede de cada situación para mejorar en el futuro. Aprender y seguir adelante.

    “He pasado momentos en los que de repente nos va superbien, gira agotada, números en alto y de repente las cosas caen; ya me ha pasado un par de veces. Para mí ha sido entender que está carrera es así. Hay momentos buenos y otros no tanto. Es un ciclo”, dice Grossmann, quien asegura que lo único que lo ha ayudado en esos momentos ha sido aferrarse a su visión, su música y su talento.

    Uno de los momentos más difíciles que ha vivido fue la cancelación de dos shows en Venezuela hace un par de años. Serían sus primeros conciertos como solista en el país tras su presentación en el Cusica Fest. Fue un golpe duro, asegura el cantante. “Los shows me tenían súper ilusionados. Iba a presentarme en el Anfiteatro El Hatillo y luego en Valencia, pero no fun cionó, nos fue mal. En ese momento decidió ver la sala medio vacía, no medio llena”, dice Grossmann, quien luego entendió que tal vez no era el momento.

    Pese a los tiempos difíciles, no cambiaría nada. Cree que todo siempre pasa por una razón. “En estos 10 años he vivido momentos muy lindos y momentos difíciles. Creo que obviamente hay cosas que, mirando hacia atrásuno dice: ‘Esto pudo haber sido una buena idea’, pero siento que estoy demasiado contento en el momento en el que estamos ahorita. Creo que si algo no está roto no hay que jurungarlo”, dice el cantante, que anunció que volverá a Venezuela con su Empezar ganando gira.

    Todavía le quedan muchas cosas por hacer en su carrera. Sueña con recorrer el mundo con su música y conectarse con más personas. También le gustaría presentarse en el Teatro Teresa Carreño. Otro de sus deseos, tal vez el más importante, es formar una familia y heredarle a sus hijos su amor por la música. “Quiero enseñarles que sí se puede hacer una vida cumpliendo tus sueños”.

    Más allá de sus logros y proyectos, el verdadero éxito para Simón Grossmann, y lo que más lo enorgullece, es que su música acompaña a las personas. “A veces uno está enfocado en un tipo de éxito más materialista y no te das cuenta de lo que realmente importa: que las canciones acompañan a las personas en momentos difíciles y positivos. una canción como ‘Agüitaecoco’, que hizo un Simón de 20 años en su completa inocencia, sigue vigente hasta hoy no tiene precio”.