BRASIL · DEFENSA
Hechos clave
—La decisión: La Infantería de Marina de Brasil retiró su flota de tanques ligeros SK-105, poniendo fin a su apoyo blindado.
—El estado: De los 18 vehículos comprados en 1998, sólo unos tres seguían funcionando, e incluso aquellos con limitaciones importantes.
—La venta: Siete cascos van a una subasta de chatarra, cuyo lote está valorado en unos 105.000 reales (21.000 dólares estadounidenses).
—Causa: No hubo suministro de repuestos después del cierre del fabricante, además de que los presupuestos se redujeron por los programas de submarinos y fragatas.
—Impacto latinoamericano: Una fuerza a escala de la OTAN que se deshace de un blindaje que no puede sostener muestra los estrictos límites presupuestarios de la región.
Los marines brasileños desechan sus últimos tanques ligeros. (Foto reproducción de Internet) La Infantería de Marina de Brasil ha retirado sus últimos tanques ligeros y está vendiendo la mayoría de ellos como chatarra, un hito silencioso que deja al descubierto la restricción presupuestaria de las fuerzas armadas del país.
El fin de una flota blindada El batallón blindado de la Infantería de Marina de Brasil ha cerrado su flota de tanques ligeros SK-105. Se trataba de vehículos de combate pequeños y de construcción ligera equipados con un cañón de 105 mm. Le dieron a los marines potencia de fuego que podían llevar a tierra en un desembarco anfibio.
La fuerza compró 18 de estos vehículos en 1998, y los entregó a partir de 2001. Hasta ahora sólo unos tres podían moverse, comunicarse y disparar, e incluso estos tenían fuertes restricciones. El resto había sido estacionado o desmontado.
Siete de los cascos se dirigen ahora a una subasta de chatarra. La venta está a cargo de la empresa naval estatal Emgepron. El lote completo estaba valorado en unos 105.000 reales, o unos 21.000 dólares estadounidenses.
Por qué se agotaron los tanques ligeros El principal problema fue el apoyo. La empresa que fabricaba los vehículos cerró y se acabó el suministro de repuestos. Sin piezas, los equipos mantuvieron a algunos en funcionamiento tomando piezas de los demás.
El dinero era el problema más profundo. El presupuesto de la Armada se ha visto afectado por programas costosos, sobre todo su esfuerzo de submarinos nucleares y sus nuevas fragatas clase Tamandare. Esas prioridades dejaron poco para una flota de tanques envejecida.
Los marines ya habían probado vehículos locales antes. Los diseños de ruedas anteriores de la desaparecida empresa Engesa se consideraron inadecuados al cabo de unos años. Los tanques ligeros importados estaban destinados a ser una respuesta más resistente.
Una brecha sin solución rápida La retirada de la flota deja a los marines sin apoyo blindado pesado. La fuerza se encuentra en una amplia fase de reequipamiento y se está inclinando hacia tecnología más nueva. Gran parte de esa atención se centra en los drones, tanto para ataque como para defensa.
Guerras recientes han mostrado drones baratos destruyendo costosos vehículos blindados. Esa lección está dando forma a la forma en que los marines piensan sobre lo que viene a continuación. Que reconstruyan una capacidad blindada depende ahora de las opciones de financiación del gobierno.
La decisión es reversible en principio, pero no es barata. Poner en pie una nueva unidad blindada significaría comprar vehículos, entrenar tripulaciones y financiar décadas de mantenimiento. Por ahora, la capacidad simplemente ya no existe.
Una posible compra conjunta Puede haber una manera de compartir el costo. El ejército brasileño está realizando su propia búsqueda de nuevos vehículos blindados. Sus necesidades parecen sorprendentemente cercanas a las que querrían los marines.
Ambos quieren vehículos de hasta aproximadamente 45 a 50 toneladas, con un cañón principal de 105 mm o 120 mm y una tripulación pequeña. Comprar juntos podría crear la escala que justifique la producción local. Eso, a su vez, podría traer de vuelta la fabricación de vehículos de orugas a Brasil.
Preguntas frecuentes ¿Qué retiraron los marines de Brasil? Retiraron su flota de tanques ligeros SK-105, pequeños vehículos de combate con un cañón de 105 mm. De los 18 comprados en 1998, sólo unos tres todavía eran utilizables, y el cuerpo ahora está vendiendo la mayoría de los cascos como chatarra.
¿Cuánto vale la venta de chatarra? Siete cascos se subastarán como chatarra, y el lote está valorado en unos 105.000 reales (aproximadamente 21.000 dólares estadounidenses). La empresa naval estatal Emgepron gestiona la venta.
¿Por qué fueron desechados? El fabricante cerró y se acabaron las piezas de repuesto, por lo que la flota se fue desmantelando poco a poco para mantener algunas en funcionamiento. Los presupuestos de la Armada, estirados por los programas de submarinos y fragatas, dejaban poco para sostener los tanques.
¿Qué significa esto para los marines? Se quedan sin apoyo blindado pesado durante un asalto anfibio. La fuerza se está reequipando con tecnología más nueva, incluidos drones, mientras que cualquier nueva capacidad blindada depende de la financiación futura.
¿Podría Brasil comprar nuevos blindados de forma conjunta? Probablemente. El Ejército está buscando vehículos similares, por lo que una compra conjunta podría crear una escala suficiente para respaldar la producción local. Eso dependería de alinear las necesidades de ambas fuerzas y asegurar financiación a largo plazo.
Cobertura conectada Para obtener un panorama más amplio del sector de defensa de Brasil, consulte nuestro informe sobre la elección por parte de Canadá de un avión radar Saab en lugar de un modelo estadounidense, y nuestra cobertura de la deuda pública récord de Brasil y la restricción de los presupuestos públicos.