El gobierno de Venezuela calificó este miércoles de “falsificación de la verdad histórica y jurídica” las recientes declaraciones del presidente de Guyana, Irfaan Ali, respecto a la soberanía del territorio Esequibo, una zona rica en recursos naturales que ambas naciones se disputan desde el siglo XIX.
A través de un comunicado oficial emitido por la Cancillería, el Ejecutivo venezolano rechazó de forma categórica el pronunciamiento de Ali, quien el martes afirmó desde la propia región en reclamación que el Esequibo “es y seguirá siendo guyanés”.
#Comunicado 📢 La República Bolivariana de Venezuela rechaza categóricamente las provocadoras y delirantes declaraciones emitidas por el presidente de la República Cooperativa de Guyana, Irfaan Ali, desde territorio de la Guayana Esequiba, área bajo su administración como… pic.twitter.com/oIwYMyQeeg
– Yvan Gil (@yvangil) 27 de mayo de 2026 El documento oficial de Caracas catalogó estas aseveraciones de “provocadoras y delirantes”, al tiempo que insistió en que la actual administración de Georgetown sobre el área de casi 160.000 kilómetros cuadrados es el resultado de un “despojo fraudulento” ejecutado originalmente por el Reino Unido.
Debido a esto, Venezuela reiteró que Guyana mantiene la obligación jurídica internacional de someterse a un proceso formal de negociación bilateral.
La histórica controversia limítrofe tiene sus raíces en el Laudo Arbitral de París de 1899, un dictamen que otorgó la soberanía de la zona a la entonces Guyana Británica, pero que Caracas declaró “nulo e írrito” tras denunciar vicios y componentes políticos en el tribunal de la época.
En el pronunciamiento de esta jornada, la diplomacia venezolana recordó que dicho laudo quedó legalmente superado y sepultado con la firma del Acuerdo de Ginebra de 1966, suscrito entre Venezuela, el Reino Unido y la entonces Guayana Británica poco antes de su independencia, instrumento que fija las pautas vigentes para alcanzar una solución pacífica y satisfactoria para ambas partes.
Las tensiones en torno al diferendo territorial se mantuvieron estables bajo el mecanismo de buenos oficios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) durante décadas, pero escalaron restrictivamente a partir de 2015, año en que la corporación estadounidense ExxonMobil descubrió masivos yacimientos de petróleo en aguas ultraprofundas de la zona en litigio bajo concesiones otorgadas por el gobierno de Georgetown.
Ante el estancamiento de las conversaciones, el secretario general de la ONU, António Guterres, dio por concluida la mediación en 2018, lo que impulsó a Guyana a elevar de forma unilateral el caso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para exigir la validación definitiva de la frontera de 1899.
Venezuela ha desconocido de forma sistemática la competencia del tribunal de La Haya para resolver el conflicto. Durante las audiencias generales celebradas a inicios de mayo, la propia presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ratificó ante los magistrados internacionales que su país no acatará ningún veredicto emanado de esa instancia.
“Venezuela ha dejado absolutamente claro, y así lo ha reiterado recientemente ante la propia Corte Internacional de Justicia, que no reconoce ni reconocerá la jurisdicción de dicha instancia para dirimir esta controversia territorial”, remarcó el texto de la Cancillería, concluyendo que el Estado venezolano “jamás renunciará a sus derechos históricos” y mantendrá su defensa por canales estrictamente diplomáticos y políticos de mutuo acuerdo.
Con información de EFE.