Al menos 16.000 residentes de comunidades del sur de California se mantienen bajo órdenes de evacuación obligatoria debido a la fuga de un producto químico tóxico en una planta industrial.
El incidente, que obligó a las autoridades locales y estatales a declarar una situación de emergencia desde la semana pasada, llegó a afectar de forma directa a unos 50.000 ciudadanos que tuvieron que abandonar sus hogares por el riesgo inminente de una deflagración de gran escala.
La Autoridad de Bomberos del condado de Orange (OCFA) anunció que los equipos de materiales peligrosos lograron finalmente desactivar la amenaza de una explosión por vapor de líquido en ebullición en un tanque de almacenamiento industrial perteneciente a la empresa aeroespacial GKN Aerospace Transparency Systems, ubicada en la ciudad de Garden Grove, a las afueras de Los Ángeles.
El contenedor albergaba unos 7.000 galones (26.500 litros) de metacrilato de metilo, un compuesto químico líquido que destaca por ser altamente volátil e inflamable, utilizado de forma habitual en la cadena de fabricación de resinas y plásticos acrílicos.
Tras jornadas de intensas operaciones contrarreloj basadas en el rociado continuo de agua para enfriar la estructura, la jefatura de bomberos confirmó que la posibilidad de un estallido catastrófico “ya no está sobre la mesa”.
Los especialistas en control de riesgos químicos explicaron que las labores de estabilización del contenedor resultaron extremadamente complejas debido al fenómeno conocido como “escapada térmica”, un proceso en el cual la sustancia genera de manera interna su propio calor incontrolable, acelerando la presión interna y el peligro de una ruptura violenta de la infraestructura.
A pesar de lograr el enfriamiento y la mitigación de la fase más crítica del peligro, el perímetro de seguridad y las medidas de evacuación se redujeron de forma parcial, manteniéndose vigentes para las manzanas más próximas a las instalaciones industriales como protocolo de prevención sanitaria ante las emanaciones residuales.
Por su parte, la Fiscalía del condado de Orange ratificó la apertura de una investigación penal exhaustiva con el propósito de deslindar las responsabilidades operativas del siniestro.
De forma paralela, un bufete de abogados en representación de un colectivo de damnificados interpuso una demanda civil colectiva contra GKN Aerospace alegando negligencia corporativa grave y afectación al valor patrimonial de las viviendas de la zona.
Las primeras líneas de investigación técnica apuntan a que el descontrol térmico se originó a raíz de una falla crítica en los sistemas automatizados de enfriamiento del tanque, un desperfecto que produjo un posterior agrietamiento de la estructura y la inutilización de las válvulas de alivio.
Hasta el momento, no se han reportado personas heridas ni hospitalizaciones vinculadas al evento.