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Wednesday, June 17, 2026
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    Cerca de 5.000 permanecen varados por camiones bloqueados en las rutas de Bolivia

    La Cámara Departamental de Transporte de La Paz (Cadetran) informó este miércoles que aproximadamente 5.000 camiones de alto tonelaje se encuentran inmovilizados en las carreteras bolivianas debido a las protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

    Según el presidente de la entidad, Álvaro Ayllón, los vehículos afectados se concentran principalmente en los departamentos de La Paz, Cochabamba y Oruro, transportando suministros críticos como combustible, ganado vivo y productos de exportación e importación que no han podido llegar a sus destinos tras una semana de movilizaciones.

    El impacto económico para el sector del transporte pesado es severo, con pérdidas diarias estimadas en 5 millones de bolivianos (unos 723.990 dólares), cifra que no contempla las sanciones por incumplimiento de contratos internacionales.

    Además del perjuicio financiero, la situación ha derivado en una crisis humanitaria para los transportistas, quienes presentan problemas de salud ante la escasez de agua, alimentos y medicamentos mientras permanecen retenidos en las rutas hacia el interior del país, Perú y Chile.

    La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) ha contabilizado al menos 25 puntos de bloqueo, liderados mayoritariamente por la federación de campesinos del altiplano, a la que se han sumado la Central Obrera Boliviana (COB) y sectores afines al expresidente Evo Morales.

    Los manifestantes rechazan el reciente paquete de leyes sobre hidrocarburos y minería impulsado por el gobierno, así como la propuesta de reforma constitucional, exigiendo en su lugar un incremento salarial del 20% y el mantenimiento de las empresas estatales.

    El conflicto ha comenzado a cercar la sede del Ejecutivo y Legislativo, con marchas que ya han alcanzado la ciudad de El Alto. Mientras tanto, otros sectores productivos como el turismo también reportan daños colaterales masivos, con pérdidas que ascienden a los 150,4 millones de bolivianos (21,7 millones de dólares) desde el inicio de las medidas de presión hace siete días.