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Monday, June 22, 2026
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    Cuba otorga primeras licencias criptográficas a diez empresas

    Puntos clave El banco central de Cuba otorgó sus primeras licencias criptográficas, autorizando a diez empresas a utilizar activos digitales para pagos transfronterizos según la Resolución 4/2026

    Nueve de las diez entidades autorizadas son pequeñas empresas privadas que abarcan tecnología, gastronomía y transporte, y una empresa mixta vinculada al estado.

    Las transacciones deben realizarse a través de un proveedor registrado en Lituania fundado por un expatriado cubano, y la especulación y el uso interno están estrictamente prohibidos.

    La escasez crónica de divisas en Cuba y un congelamiento bancario no declarado de las cuentas en dólares están impulsando el cambio hacia los activos digitales.

    Las primeras licencias criptográficas de Cuba ya están aquí, y el Banco Central ha autorizado a diez empresas a utilizar activos digitales para pagos transfronterizos en una medida que indica cuán profundamente la crisis de divisas de la isla ha remodelado su arquitectura financiera. El Rio Times, el medio de noticias financieras latinoamericano, examina lo que significan los nuevos permisos para el sector privado en dificultades de Cuba y el experimento más amplio con la regulación de las criptomonedas en el Caribe.

    Lo que permiten las licencias criptográficas de Cuba La Resolución 4/2026, publicada en el Boletín Oficial el 23 de marzo, autoriza a nueve pequeñas y medianas empresas privadas y a una sociedad de propiedad mixta a realizar pagos internacionales utilizando activos virtuales. Las empresas autorizadas abarcan varios sectores: seis operan en tecnología y servicios digitales, mientras que las cuatro restantes trabajan en gastronomía, transporte y manufactura ligera.

    Cuba otorga primeras licencias criptográficas a diez empresas. (Foto reproducción de Internet) La resolución fue firmada por la presidenta del Banco Central, Juana Lilia Delgado Portal, en enero, pero tardó dos meses en publicarse. Entra en vigor siete días hábiles después de su aparición en el boletín, lo que significa que los permisos entrarán en vigor a principios de abril.

    Límites estrictos sobre licencias y operaciones criptográficas Los permisos vienen con controles estrictos. Las empresas sólo pueden utilizar criptomonedas para pagos transfronterizos vinculados directamente a sus actividades comerciales registradas, y las transacciones nacionales, el comercio especulativo y las operaciones fuera de las plataformas autorizadas están explícitamente prohibidas.

    Cada empresa debe enrutar las transacciones a través de un proveedor de servicios de activos virtuales autorizado por el Banco Central. El único titular conocido de dicha licencia es EBIORO UAB, una empresa registrada en Lituania fundada en 2019 por el expatriado cubano Yulexi Matienzo Carcass, que recibió su permiso cubano a principios de 2025.

    Las empresas autorizadas deben presentar informes trimestrales que detallen los volúmenes de transacciones y las plataformas utilizadas. La autorización tiene una duración de un año y su renovación requiere una solicitud al menos sesenta días antes de su vencimiento.

    Una crisis monetaria detrás del cambio La resolución no surgió en el vacío. Cuba ha estado operando bajo un congelamiento bancario no declarado desde mediados de 2025, cuando las autoridades prohibieron a las empresas extranjeras retirar depósitos en dólares mantenidos en bancos estatales. El peso se ha desplomado a aproximadamente 510 por dólar en el mercado informal y la economía se ha contraído aproximadamente un 11% desde 2020.

    Las sanciones estadounidenses y la pérdida de envíos de petróleo venezolano han cortado la mayoría de los canales bancarios convencionales. Para las empresas privadas que necesitan importar suministros o pagar a socios extranjeros, las transferencias electrónicas tradicionales se han vuelto casi imposibles, lo que convierte a las criptomonedas en una alternativa que evita la red bancaria corresponsal.

    Cinco años de trabajo preliminar regulatorio La base jurídica es anterior a la crisis actual. La Resolución 215 de 2021 reconoció por primera vez los activos virtuales y otorgó al Banco Central autoridad para otorgar licencias a los proveedores de servicios, mientras que una resolución de seguimiento en abril de 2022 formalizó el proceso de solicitud y creó un Grupo de Criptoactivos para evaluar las propuestas.

    El contexto más amplio incluye la reciente apertura de Cuba a la inversión de la diáspora, que permite a los cubanos en el extranjero poseer negocios y obtener licencias para operar como proveedores de servicios de activos virtuales. La Resolución 4/2026 convierte ese marco de la teoría a la práctica, convirtiendo las criptolicencias de Cuba en los primeros permisos concretos emitidos a empresas privadas específicas bajo la arquitectura regulatoria de cinco años.

    ¿Qué sigue para el experimento criptográfico de Cuba? Los analistas señalan que el experimento sigue siendo deliberadamente pequeño. Diez empresas con permisos anuales revocables y supervisión estatal obligatoria representan un piloto cauteloso, no una estrategia de adopción amplia. El propio boletín del Banco Central advierte que los activos virtuales son volátiles, irreversibles y no están respaldados por el Estado.

    Sin embargo, para el creciente panorama de las criptomonedas en América Latina, el paso de Cuba es significativo precisamente porque está impulsado por la necesidad más que por el entusiasmo por la innovación. La expansión del piloto dependerá de la eficacia con la que estas empresas puedan liquidar pagos internacionales a través de activos digitales y de si La Habana puede mantener la supervisión de una tecnología diseñada para operar más allá del control estatal.