INTERVENCIÓN. En dos operativos realizados en las ciudades de La Paz y El Alto, la policía logró secuestrar más de 380 frascos de mercurio ilegal y aprehendió a seis personas, dos de ellas enviadas a la cárcel con detención preventiva, dos liberadas y dos con medidas sustitutivas.
La Policía Boliviana informó que un efectivo militar y tres civiles fueron procesados por el Ministerio Público por la comercialización ilegal de mercurio en las ciudades de La Paz y El Alto, producto que generalmente se utiliza en actividades mineras para la extracción de oro de manera clandestina.
El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), coronel Henry Pinto, informó que dos de ellos en audiencia cautelar la justicia dispusieron detención preventiva, teniente del ejército y un civil. “Estas cuatro personas han sido puestas a disposición del Ministerio Público. Actualmente, para dos de ellas se ha determinado detención preventiva por el lapso de tres meses; uno de ellos es miembro del Ejército con el grado de teniente”.
Según los antecedentes, durante un operativo realizado en la zona de Irpavi de la ciudad de La Paz y un galpón ubicado en El Alto, la Policía encontró más de 380 frascos de mercurio. El primer hallazgo se produjo durante un operativo en el que se intervino un vehículo en el que se encontraron 41 frascos de la sustancia química.
Mientras que, en el segundo operativo en la ciudad de El Alto, en la zona Ciudad Satélite se logró intervenir un segundo galpón. En este galpón se comercializaba aceite comestible; Sin embargo, en el lugar se encontraron ocultas otras cajas de madera que contenían otros 343 frascos con presunto mercurio.
Como resultado de la intervención, seis personas fueron implicadas en el caso, tres en calidad de aprehendidas y tres arrestadas. Entre los investigados figura un militar que portaba una credencial de oficial del Ejército. Pero esta información se encuentra en proceso de investigación.
A su vez, el coronel Pinto recordó que el uso del mercurio está regulado en el país, tanto para su importación como para su comercialización, y advirtió que la comercialización ilegal constituye un delito sancionado por la ley.