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Tuesday, June 16, 2026
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    Chifagate: El presidente interino de Perú enfrenta sospechas de corrupción tras reuniones secretas

    Puntos clave El presidente interino de Perú fue filmado en dos visitas no registradas a un empresario vinculado a China y luego cambió su explicación. Un plan de vigilancia de autobuses valorado en S/112 millones (33 millones de dólares) convirtió una mala apariencia en una prueba de integridad de alto riesgo. Con elecciones el 12 de abril de 2026 y un traspaso de poder previsto para el 28 de julio, el escándalo amenaza la supervivencia política y la continuidad de las políticas. El presidente interino de Perú, José Jerí, prometió impulso. En cambio, sus primeros 100 días están definidos por una escena que al principio parecía pequeña: una cena nocturna.

    El 26 de diciembre, cámaras de seguridad en el distrito de San Borja en Lima captaron a un hombre encapuchado llegando a “el Cofre”, el vehículo presidencial.

    Ingresó fuera de horario a un restaurante chino-peruano y se reunió en privado con Zhihua Yang, un empresario conocido en las redes limeñas como “Johnny”. Una investigación televisiva identificó al visitante como Jerí.

    Chifagate: El presidente interino de Perú enfrenta sospechas de corrupción después de reuniones secretas. (Foto reproducción de Internet) Lo que convirtió las imágenes en un escándalo no fue sólo el secreto. Fue la deriva narrativa. Jerí dijo por primera vez que la reunión estaba relacionada con los preparativos para una celebración de la amistad entre Perú y China programada en el palacio presidencial el 1 de febrero.

    Días después dijo que no convocó a la reunión y asistió como invitado para actividades privadas no especificadas. Luego, en un vídeo nocturno publicado por el gobierno, se disculpó y negó haber actuado mal.

    Y añadió otra vuelta de tuerca: el hombre que lo acompañaba, visto con gorra, era el ministro del Interior, Vicente Tiburcio. La historia pasó entonces a un segundo acto.

    El 6 de enero, otro programa de televisión transmitió imágenes que mostraban a Jerí visitando un minimercado de productos chinos vinculado al Yang en el jirón Paruro, en el centro de Lima. Las autoridades habían cerrado la tienda. Jerí apareció nuevamente con Yang, con gafas oscuras, visiblemente tensa durante una llamada telefónica.

    Detrás de las imágenes se esconde la verdadera cuestión: el acceso al Estado. Un respetado semanario peruano informó que la relación coincidía con el interés en un plan para instalar cámaras de vigilancia en 8.000 autobuses públicos por S/112 millones (unos 33 millones de dólares).

    La autoridad de transporte de Perú dice que el proceso está abierto, no adjudicado y no relacionado con Yang. El momento de Perú hace que todo sea más agudo. Jerí asumió el cargo el 10 de octubre de 2025 luego de que el Congreso destituyera a Dina Boluarte.

    Está previsto que gobierne hasta el 28 de julio de 2026, con elecciones el 12 de abril. Los fiscales han abierto una investigación preliminar sobre presunto tráfico de influencias.

    China es el principal socio comercial de Perú y el puerto de Chancay está estrechando el vínculo con el Pacífico. En ese contexto, una cena privada nunca es sólo una cena.