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Tuesday, June 16, 2026
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    La fortaleza del peso colombiano se está convirtiendo en un problema para exportadores e inversores

    Puntos clave Un fuerte repunte del peso ha llevado al dólar a mínimos de varios años, ayudando a los importadores y al mismo tiempo reduciendo los márgenes y los planes de contratación de los exportadores. El fuerte endeudamiento gubernamental está añadiendo nuevos dólares al mercado, reforzando el alza de la moneda incluso cuando persisten los riesgos fiscales. Las ideas para repatriar los ahorros de pensiones invertidos en el extranjero podrían intensificar la presión sobre las exportaciones y reducir la diversificación a largo plazo. El peso colombiano ha protagonizado uno de sus repuntes más fuertes en años y los líderes empresariales ya no están aplaudiendo. Los grupos comerciales dicen que la moneda se ha apreciado aproximadamente un 17% en los últimos 12 meses, y el dólar cayó alrededor de 750 pesos en el mismo período.

    A mediados de enero, el tipo de apertura oficial se situaba cerca de los 3.663 pesos por dólar, y el comercio cayó brevemente a 3.610. Para los compradores, un dólar más barato puede significar precios más bajos para bienes y maquinaria importados.

    La fortaleza del peso colombiano se está convirtiendo en un problema para exportadores e inversores. (Foto reproducción de Internet) Para las empresas que venden en el extranjero ocurre lo contrario. Muchos contratos de exportación se cotizan en dólares, mientras que los salarios, la energía, el transporte y los impuestos se pagan en pesos.

    Cuando el peso se fortalece, los exportadores reciben menos pesos por cada dólar ganado, lo que comprime las ganancias, retrasa la inversión y pone en riesgo los empleos formales.

    La fortaleza del peso agita las tensiones políticas en Colombia Las asociaciones han vinculado la medida a la estrategia de financiación del gobierno. El 13 de enero, Colombia ejecutó una venta global de bonos por valor de 4.950 millones de dólares con vencimientos en 2029, 2031 y 2033, con cupones de alrededor del 5,375%, 6,125% y 6,50%.

    Las entradas de dólares provenientes de tales acuerdos pueden convertirse en pesos para financiar el gasto local, aumentando la oferta y presionando aún más el tipo de cambio.

    La fortaleza de la moneda también se suma a las cuentas públicas inestables. En 2025, el gobierno suspendió la regla fiscal y fijó un objetivo de déficit de alrededor del 7,1% del PIB, mientras se apoyaba más en el endeudamiento.

    Los datos comerciales ya muestran tensión: las exportaciones de noviembre de 2025 cayeron alrededor de un 2,7% respecto al año anterior. Un segundo punto álgido son los rumores de exigir a los fondos de pensiones que traigan a casa parte de sus tenencias en el extranjero, que según se informa son cerca de 200 billones de pesos.

    Los exportadores temen un peso aún más fuerte; los ahorradores temen menos opciones de diversificación. Los grupos empresariales exigen un ajuste fiscal claro y creíble y reglas estables, argumentando que la competitividad debe ganarse a través de la productividad, no erosionada por las oscilaciones monetarias impulsadas por las políticas.