NORMATIVA. A través del DS 5517, el Gobierno de Bolivia autorizó de manera excepcional la libre importación y venta de combustibles, tras declarar la “emergencia energética y social” por la crisis económica del país, reflejada en la inflación alta del 20% en 2025, la falta de dólares y carburantes. Mediante el Decreto Supremo 5517, el Gobierno de Bolivia declaró la “emergencia energética y social” debido a la crisis económica por la que atraviesa el país, marcada por una inflación acumulada de 20,40% en 2025, junto con la escasez de dólares, por ello autorizó de manera excepcional la libre importación y venta de combustibles.
El decreto “tiene por objeto establecer y adoptar medidas excepcionales destinadas a garantizar el abastecimiento de combustibles y energía”, así como “reactivar la producción económica”, señala la norma.
La medida autoriza a cualquier persona “natural o jurídica privada la importación, venta y comercialización de productos derivados de petróleo” a precios de importación “siempre y cuando cuente con capacidad de almacenaje propia o alquilada”.
Además, y debido a la “extrema situación de déficit en el abastecimiento”, la norma dispone la suspensión del diésel de la lista de sustancias controladas “con el fin de garantizar el abastecimiento continuo y oportuno de combustibles para el transporte, la producción, la agroindustria y los sectores estratégicos del país”.
Estas medidas adoptadas por el Gobierno boliviano “tienen carácter excepcional, temporal e inmediato”.
La declaración de emergencia energética y social llega después de que el Gobierno del presidente Rodrigo Paz y sindicatos de obreros y campesinos dieron por resuelto el conflicto con la emisión de un nuevo decreto que ratificó el final de la subvención a los combustibles, pero eliminó otras disposiciones que habían sido rechazadas por las organizaciones sindicales.
El decreto 5516, abroga el 5503, pero mantiene la suspensión a la subvención de los hidrocarburos y mantiene los precios de 6,96 bolivianos (un dólar) por litro de gasolina especial, 11 bolivianos (1,58 dólares) para la gasolina premium y 9,80 bolivianos (1,40 dólares) para el diésel, entre otros, lo que supone aumentos del 86 % y del 162 % respecto a los costos. subvencionados que estuvieron vigentes por más de 20 años.
SWI