Los precios al consumidor aumentaron un 31,5 por ciento en Argentina el año pasado, la tasa de inflación anual más baja desde 2017, informó el martes la oficina nacional de estadísticas INDEC.
La inflación del mes pasado fue del 2,8 por ciento, dijo el INDEC, marcando una ligera aceleración con respecto a noviembre y superando las expectativas de las estimaciones privadas.
Según el último Encuesta de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, analistas y consultoras habían pronosticado una tasa para diciembre de 2,3 por ciento.
Los precios ahora se han acelerado constantemente cada mes desde la tasa del 1,5 por ciento registrada en mayo. El peor mes para los consumidores fue marzo, cuando los precios se dispararon un 3,7 por ciento.
Los mayores aumentos mensuales en diciembre fueron el transporte, un cuatro por ciento, y la vivienda, el combustible y los servicios públicos, que aumentaron un 3,4 por ciento.
En el otro extremo de la escala, la educación aumentó un 0,4 por ciento, y la ropa y el calzado aumentaron un 1,1 por ciento en el mes.
Los precios regulados aumentaron un 3,3 por ciento y la inflación básica fue del tres por ciento. Los precios estacionales subieron un 0,6 por ciento.
La noticia confirma la dramática desaceleración de los aumentos de precios bajo el presidente Javier Milei, quien asumió el cargo en diciembre de 2023 prometiendo frenar lo que entonces era una inflación de tres dígitos. Sólo en el primer mes en el cargo del líder de La Libertad Avanza, los precios al consumidor aumentaron más del 25 por ciento.
La tasa anual del 31,5 por ciento registrada es la más baja desde el 24,8 por ciento registrado en 2017 bajo el expresidente Mauricio Macri.
Según la encuesta del Banco Central, los expertos anticipan una tasa de inflación anual del 20,1 por ciento en 2026, y se espera que los aumentos mensuales se mantengan por debajo del dos por ciento a partir de febrero.
Sin embargo, los analistas dicen que el foco del mercado ya no está únicamente en la cifra mensual específica, sino más bien en cómo estos datos afectarán al nuevo sistema de tipo de cambio que controla el tipo de cambio, las tasas de interés y la estrategia de deuda más amplia del Tesoro en 2026.
Bajo las nuevas reglas del gobierno, las bandas del tipo de cambio del peso, dentro de las cuales se permite que la moneda se negocie frente al dólar, se ajustan en línea con la inflación cada mes.
– TIEMPOS
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