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Wednesday, June 17, 2026
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    Lula dice que Estados Unidos cruzó una “línea inaceptable” en operación en Venezuela

    Puntos clave Lula condenó el ataque estadounidense en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, e instó a una respuesta contundente de la ONU. Líderes divididos: Petro, Sheinbaum, Boric y otros denunciaron el allanamiento; Milei, Noboa y el presidente electo de Chile, Kast, lo celebraron. La frontera de Brasil y la carga migratoria de la región aumentan los riesgos más allá de la política. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, acusó a Washington de violar la soberanía de Venezuela después de que fuerzas estadounidenses bombardearan objetivos dentro del país y capturaran al presidente Nicolás Maduro.

    Lula dijo que la acción cruzó “una línea inaceptable”, sentó un “precedente peligroso” y recordó la historia de interferencia externa de la región.

    Exigió una respuesta “enérgica” a través de Naciones Unidas y ofreció a Brasil diálogo y cooperación.

    La administración Trump enmarcó la operación como una misión de seguridad. Los funcionarios estadounidenses citaron la autodefensa según el Artículo 51 de la Carta de la ONU y describieron el objetivo como una amenaza de “narcoterrorismo” en lugar de un intento de elegir a dedo al próximo gobierno de Venezuela.

    Lula dice que Estados Unidos cruzó una “línea inaceptable” en operación en Venezuela Lula dice que Estados Unidos cruzó una “línea inaceptable” en operación en Venezuela Las reacciones de América Latina llegaron rápidamente. Gustavo Petro de Colombia condenó el ataque, convocó a una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad y ordenó despliegues hacia la frontera con Venezuela; La mexicana Claudia Sheinbaum y el chileno Gabriel Boric también rechazaron la intervención.

    Paraguay y Panamá instaron a una transición ordenada, Uruguay criticó la huelga y reiteró los abusos de la era Maduro, y Guatemala apeló a la Carta de la ONU.

    Javier Milei, de Argentina, y Daniel Noboa, de Ecuador, celebraron el arresto de Maduro, y el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, instó a desmantelar el aparato más amplio del régimen.

    En la ONU, el Secretario General António Guterres advirtió sobre un precedente peligroso; Venezuela y Colombia buscaron medidas de emergencia, y Rusia y China también instaron a la participación de la ONU.

    Las consecuencias operativas salieron a la luz rápidamente: Venezuela cerró brevemente un cruce clave hacia Brasil antes de reabrirlo.

    Roraima, punto de entrada para alrededor del 70% de los venezolanos que llegan a Brasil, no informó ningún aumento inmediato en ese momento.

    El telón de fondo es enorme: casi 8 millones de venezolanos se han ido desde 2018, y alrededor del 85% se quedó en América Latina y el Caribe.

    Para Brasil y sus vecinos, el riesgo es que un shock legal se convierta en un shock fronterizo y de desplazamiento.