Puntos clave Un nuevo informe respaldado por la industria afirma que la IA podría aportar hasta 1 billón de dólares a la economía de América Latina para 2038. Brasil y México reportan una recuperación inusualmente rápida de la IA, ayudada por modelos de código abierto más baratos. El mayor riesgo no son los robots. Se está quedando atrás en habilidades, datos y ejecución. A América Latina se le está vendiendo una gran idea: la IA no solo optimizará las oficinas administrativas. Podría remodelar la senda de crecimiento de la región.
El número del titular es contundente. La IA podría aportar hasta 1 billón de dólares a la economía regional para 2038. El argumento es que la región llega lo suficientemente tarde para saltarse ciclos tecnológicos más antiguos, pero lo suficientemente temprano para generar una ventaja en el siguiente.
La historia detrás de ese titular importa. El estudio fue producido por Linux Foundation Research y encargado por Meta. Ese emparejamiento no es casual.
La IA de código abierto podría generar un billón de dólares para América Latina, si se ejecuta. (Foto reproducción de Internet) Meta está impulsando modelos de IA “abiertos”, como Llama, como una forma de difundir la adopción rápidamente y asegurar un ecosistema. En una región donde los presupuestos son más ajustados, el informe sostiene que la IA de código abierto puede ser de cinco a siete veces más barata que las alternativas patentadas.
Esa diferencia puede decidir si las empresas más pequeñas experimentan o permanecen fuera de línea. El informe también señala resultados iniciales inusualmente sólidos. En Brasil, el 95% de las medianas y grandes empresas que implementaron IA dicen que ya ven un retorno de la inversión positivo o han alcanzado el punto de equilibrio.
En México, los adoptantes reportan un aumento promedio de ingresos del 16%. En Argentina, el uso de la IA se concentra allí donde los beneficios rápidos son más fáciles de medir, como el servicio al cliente y el marketing.
Las personas son el segundo acelerador. El informe dice que el 56% de los profesionales de la región se describen como entusiasmados con la integración de la IA, frente al 27% a nivel mundial.
También dice que el 85% está preparado para utilizar la IA generativa en el trabajo diario, frente al 62% a nivel mundial. Esa preparación cultural puede acortar los ciclos de entrenamiento y reducir la resistencia interna.
Pero la advertencia es tan clara como el optimismo. El informe dice que entre el 30% y el 40% de los empleos están expuestos de alguna manera a la IA generativa. Eso no significa desempleo masivo. Significa que las tareas laborales cambiarán rápidamente y el costo de no volver a capacitarse aumentará.
La región también parte de una brecha de inversión. Una estimación regional para 2025 sitúa el gasto en IA de América Latina en 2023 cerca de 2.600 millones de dólares, alrededor del 1,56% de la demanda global, a pesar de una proporción mucho mayor del PIB global.
Esto es importante en el extranjero porque cambia dónde se forman los grupos de talentos, cómo se toman las decisiones de deslocalización y qué mercados ganan productividad primero. También es una prueba de gobernanza: la ejecución gana, las consignas pierden.