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Monday, March 16, 2026
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    Misiones plantó 100.000 árboles nativos para restaurar un ecosistema amenazado

    En una acción conjunta de Aves Argentinas con el Instituto Misionero de la Biodiversidad (IMiBio) y el Ministerio de Ecología de Misiones – las tres instituciones que lideran la Estrategia de Restauración del Bosque Atlántico en Misiones-, festejaron la plantación de 100.000 árboles nativos luego de meses de una intensa labor. Esta iniciativa busca recuperar uno de los ecosistemas más valiosos y amenazados de nuestro país.

    La plantación simbólica del árbol número 100.000 se llevó a cabo en el predio del Parque del Conocimiento, Posadas, en el marco de una jornada de restauración participativa que reunió a representantes de las instituciones firmantes, estudiantes, voluntarios y vecinos de la zona.

    100.000 árboles para preservar la biodiversidad local Gracias a esta labor dedicada, se han plantado más de 37 especies emblemáticas de la selva misionera, incluyendo árboles fundamentales como el lapacho, petiribí, yvyrá pytá, timbó y yacaratiá, además de especies amenazadas y vitales para la biodiversidad, como el palo rosa y el palmito. Cada uno de estos plantines es un paso firme hacia la restauración de un ecosistema más fuerte y resiliente.

    “Cada árbol que plantamos es un paso más hacia un futuro en el que el Bosque Atlántico vuelva a ser un corredor de vida, biodiversidad y oportunidades para las comunidades que lo habitan”, expresó José Beamonte, encargado de Restauración de Ambientes y Desarrollo Sostenible, y referente del Area de Conservación de Aves Argentinas.

     “Este hito nos llena de orgullo y nos impulsa a seguir trabajando junto al IMiBio y al Ministerio de Ecología, demostrando que la restauración es posible cuando se unen la ciencia, las políticas públicas y el compromiso ciudadano”, agregó el especialista.

    El Bosque Atlántico -que alguna vez cubrió vastas regiones del noreste argentino, Brasil y Paraguay-, actualmente es uno de los ecosistemas más fragmentados del planeta, por lo que su restauración es clave para conservar la biodiversidad y enfrentar la crisis climática desde la acción local.