Puntos clave Washington está endureciendo las sanciones dirigidas a los petroleros que transportan crudo venezolano. Caracas lo llama “piratería”, advierte sobre consecuencias más amplias y está impulsando penas de hasta 20 años por presunto apoyo. La historia más profunda es una prueba de hasta dónde puede llegar la aplicación de sanciones en el mar, con la participación de China, Rusia y mediadores regionales. El embajador de Estados Unidos, Mike Waltz, dijo al Consejo que Washington aplicará sanciones “al máximo” para negarle a Nicolás Maduro los ingresos petroleros que, según Estados Unidos, financia el Cartel de los Soles y el Tren de Aragua, ambos calificados de organizaciones terroristas por Washington.
Waltz calificó a Maduro de fugitivo estadounidense y argumentó que los ingresos petroleros sustentan un ecosistema más amplio de actores ilícitos y armados, alegando que Venezuela ha brindado espacio a grupos y redes vinculadas al Estado hostiles a los intereses estadounidenses.
Esto no es sólo retórica. Las autoridades estadounidenses confiscaron dos camiones cisterna y persiguieron a un tercero. Una embarcación, Bella 1, se resistió a los intentos de abordaje, lo que motivó la creación de equipos de abordaje de la Guardia Costera apoyados por helicópteros.
Estados Unidos advierte que cortará los “recursos” de Maduro para el narcotráfico. (Foto reproducción de Internet) En otro caso, un petrolero que transportaba alrededor de 1,8 millones de barriles de crudo Merey de Venezuela fue interceptado y se informó que el cargamento tenía como destino China, un ejemplo de cuán rápido una campaña de aplicación de la ley puede afectar a los principales compradores y aumentar el costo de hacer negocios.
Caracas rechaza las acusaciones y califica el operativo de coerción. En una carta a los estados miembros de la ONU, Maduro denunció “continuas agresiones” y advirtió que asfixiar los envíos podría distorsionar los mercados energéticos y dañar las economías vulnerables.
Las sanciones a Venezuela amenazan el transporte marítimo mundial El enviado de Venezuela ante la ONU, Samuel Moncada, calificó las acciones de extorsión, dijo que la ambición de Washington es “continental” y acusó a Estados Unidos de buscar dividir la región.
En el país, la Asamblea Nacional de Venezuela ha presentado una legislación para tipificar como delito el apoyo a la “piratería” o los “bloqueos” contra el comercio marítimo venezolano, con penas de hasta 20 años de prisión.
El Consejo reveló dos debates paralelos: sanciones y soberanía, y legitimidad y derechos. Rusia advirtió contra el comportamiento “vaquero” de Estados Unidos, mientras que China instó a levantar las sanciones y respetar la libertad de navegación.
El Reino Unido citó la ausencia de resultados oficiales de las elecciones presidenciales de julio de 2024 en Venezuela. Chile, Panamá y Argentina reiteraron que no reconocen la legitimidad de Maduro.
Argentina citó a más de 1.000 presos políticos, incluido el gendarme Nahuel Gallo, que ha estado detenido durante aproximadamente un año. Brasil, Colombia, Chile y México instaron al diálogo y ofrecieron facilitar las conversaciones, a pesar de los esfuerzos fallidos en 2024.
Detrás de los titulares hay una pregunta global: si las interdicciones se vuelven rutinarias, las leyes de transporte marítimo, las primas de seguros y las rutas energéticas pueden trasladarse mucho más allá de Venezuela.