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Wednesday, June 17, 2026
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    Cómo la IA de Google se convirtió en la nueva superpotencia silenciosa del Pentágono

    Puntos clave El Pentágono está implementando la plataforma Gemini para inteligencia artificial gubernamental de Google para alrededor de tres millones de empleados a través de un nuevo portal llamado GenAI.mil. Las licencias ultrabaratas y un contrato del Pentágono por valor de 200 millones de dólares muestran cuán agresivamente se están moviendo las grandes tecnologías en las decisiones militares de Estados Unidos. El acuerdo promete inteligencia más rápida y menos burocracia, pero concentra el poder y los datos confidenciales en unas pocas plataformas privadas. El Pentágono ha dado un paso hacia la guerra algorítmica. Su nuevo portal GenAI.mil brindará a los empleados militares y civiles de EE. UU. acceso al sistema Gemini para el gobierno de Google, que se ejecuta en una nube segura y se anuncia como el comienzo de una fuerza laboral que priorice la IA.

    En un mensaje de vídeo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, dijo que “el futuro de la guerra estadounidense está aquí, y se escribe IA”.

    El objetivo declarado es la velocidad: sistemas que puedan escanear imágenes de drones e imágenes satelitales en segundos, resumir sesiones informativas largas, redactar memorandos de políticas y ayudar a gestionar las adquisiciones, la capacitación y la logística en toda la burocracia de defensa.

    El programa se encuentra en la cima de una red más amplia de contratos de IA. El sector público de Google tiene un acuerdo con el Departamento de Defensa con un límite máximo de 200 millones de dólares para apoyar la oficina de IA del Pentágono, mientras que rivales como OpenAI, Anthropic y xAI de Elon Musk han conseguido un trabajo similar.

    Cómo la IA de Google se convirtió en la nueva superpotencia silenciosa del Pentágono. (Foto reproducción de Internet) El gobierno recurre a las grandes tecnologías en busca de inteligencia central Los funcionarios insisten en que los datos del Pentágono contenidos en GenAI.mil permanecerán dentro y no se utilizarán para entrenar modelos públicos. A nivel civil, un acuerdo separado “OneGov” permite a las agencias estadounidenses licenciar Gemini para el gobierno por sólo 47 centavos por agencia durante el primer año, un precio simbólico destinado a hacer que la IA sea tan común como el correo electrónico en las agencias gubernamentales.

    Los partidarios ven aumentos de productividad y un mejor uso del dinero de los contribuyentes, especialmente si el software maneja el papeleo rutinario y libera al personal humano para tomar decisiones reales.

    Los críticos, provenientes de círculos de libertades civiles y de gobiernos pequeños, advierten que el Estado está entregando funciones analíticas centrales y grandes cantidades de datos sensibles a un puñado de empresas tecnológicas políticamente conectadas.

    Tanto para los aliados como para los rivales, desde Brasilia hasta Beijing, el mensaje es claro: el poder estadounidense se está conectando estrechamente con las pilas corporativas de IA. Comprender quién construye y administra esas pilas será casi tan importante como los tanques o los misiles en la próxima década.